Scottie Scheffler no anduvo fino el jueves de tee a green y entregó una tarjeta de 68 golpes en la primera jornada del Charles Schwab Challenge en Colonial. Salvó el día. Hoy ha jugado bastante mejor y ha firmado 71. Así es el golf. Un auténtico sindiós cuando se lo propone.
Scheffler se deja muchísimo trabajo para el fin de semana si quiere encadenar su tercera victoria consecutiva tras el Byron Nelson y el PGA Championship, una racha, por cierto, que no consigue nadie en el PGA Tour desde Dustin Johnson. Ay, Dustin Johnson. Con un ay de nostalgia.
El Número Uno del mundo ha jugado sobre par y eso ya es noticia. Ha roto una secuencia impresionante de 21 vueltas consecutivas empatando o ganando al campo. La última vez que hincó su rodilla ante un campo fue en la cuarta ronda del THE PLAYERS, con una tarjeta de 73 golpes. Desde entonces, 19 rondas bajo par, 14 de ellas por debajo de 70 golpes, y apenas dos al par, una en el PGA Championship y otra en el Masters. La racha era impresionante, a la altura de los resultados. En ese tiempo, Scottie ha sido: 2º, 4º, 8º, 1º y 1º.
Scheffler ha estado mejor que ayer de tee a green, pero no ha metido absolutamente nada. O casi nada. Sólo faltaba. Ha embocado un putt de birdie de 21 pulgadas y otro de dos metros. Nada más. Es un bagaje muy escaso en un campo donde precisamente no es fácil dejarlas cerca. Los greenes están muy duros y las calles son estrechas. Incluso con palos cortos no se puede parar la bola. El primer bote siempre es muy fuerte. A Scheffler, por ejemplo, le ha pasado en su último hoyo del día, el 9. Tenía un wedge en la mano después de una gran salida, ha buscado el trapo, ha botado en bandera, que estaba larga, y se ha volado el green al rough. Bogey. Ha perdido más de dos golpes y medio respecto a la media en los greenes. Así es muy complicado.
Parecía una mala noticia para el resto de jugadores lo que había ocurrido ayer. Un mal día de Scheffler y vuelta de dos bajo par. Nadie esperaba que, ahora que se encontraba realmente cómodo en los greenes, pateó muy bien en el PGA y también ayer, iba a tener una jornada tan aciaga con el putt. Pero así ha sido. Los demonios del golf te pueden cazar en cualquier momento. Incluso al Número Uno.
La pregunta del millón es si Scheffler se ha quedado ya sin opciones de victoria en Colonial. Desde luego, lo tiene muy complicado. Necesitará una energía y un espíritu que no debe estar para tirar cohetes tras la dura semana del PGA Championship. Se encuentra a diez golpes del líder Ben Griffin (-11), ganador hace menos de un mes del Zurich Classic. Diez golpes son muchos golpes. Griffin ha hecho 63 golpes y fundamentalmente ha pateado muy bien. Además, Scottie está a siete golpes de la segunda plaza que ocupa Chris Gotterup (-8). Necesita un fin de semana muy de Scheffler. No le valen medias tintas.
Otro de los protagonistas del turno de mañana de este viernes en Colonial ha sido Rickie Fowler (-6). Ha entregado una tarjeta de 64 golpes y ha subido como la espuma en la clasificación hasta meterse en la pelea por la victoria.



