– Pocas primeras rondas han concentrado tanta atención como la de Scottie Scheffler (-2) de hoy en el Arnold Palmer Invitational, después de sus últimas aperturas, tres para ser más exactos, en Phoenix, Pebble Beah y Riviera, en las que firmaba tarjetas de jueves demasiado cargadas y que casi lo dejaban sin opciones de victoria a las primeras de cambio. Esta vez, en Bay Hill, donde ya ha ganado dos veces, no ha ocurrido así. No se ha visto la mejor versión del Número Uno del mundo, pero al menos ha cerrado la hemorragia de los jueves. No está cerca del líder, Daniel Berger (-9), que hoy ha impartido magisterio con los hierros y los wedges en las manos, pero está dentro del torneo y al final del día todavía se mantendrá en la zona alta de la tabla.
– En nada ha brillado especialmente el texano, pero al menos ha recuperado ese sello tan suyo de sacar vueltas adelante y por debajo del par sin hacer en apariencia nada especial. Es más, todavía podría haber terminado cómodamente instalado dentro del top ten de haber embocado dos putts más bien cortos en los hoyos 15 (para salvar el par) y 18 (para birdie), desde distancias en torno a los dos metros. Sea como sea, Scheffler ha recuperado la senda de ‘su’ normalidad después de la avasalladora victoria en el American Express y también de haberse visto obligado a remontadas épicas en las tres siguientes citas, alguna de las cuales anduvo cerca de la gran campanada, todo hay que decirlo.
– Decíamos que Berger ha impartido magisterio con los hierros y wedges en las manos y, al respecto, las pruebas no pueden ser más contundentes: el de Florida, que viene progresando paulatinamente en busca de su mejor versión, ha sumado hasta nueve birdies en una tarjeta libre de bogeys, y el putt más largo que ha enchufado con su nuevo grip a manos cambiadas apenas pasaba ligeramente de los tres metros de distancia. No hay más preguntas, señoría.
Berger no se ha andado por las ramas y ha dicho al finalizar que la de hoy puede haber sido una de sus tres mejores rondas de golf en el PGA Tour: “Si tuviera que comparar esta vuelta con alguna otra probablemente sería con una del US Open de 2018. El sábado hice, no sé, 3 o 4 bajo par en Shinnecock y pasé del puesto 60 a estar empatado en el liderato. Así que lo de hoy tiene ese aire a US Open. Creo que el campo se va a poner más duro a medida que avance la semana. Los greenes se van a poner más firmes”.
– Collin Morikawa (-6) ha finalizado como un cohete, con un parcial de cuatro menos por los tres últimos hoyos de Bay Hill, con eagle incluido en el 16. El californiano, por lo que se ve después de su triunfo en Pebble, su séptimo puesto en Riviera, y ahora esté arranque en Bay Hill, nos sigue diciendo a gritos que este año hay que contar seriamente con él en las grandes citas.
– En el momento de cerrar esta crónica provisional de los partidos más tempraneros, Nico Echavarría venía con un parcial de seis menos en los primeros ocho hoyos y cinco birdies consecutivos entre los hoyos 4 y 8, enchufando de todas las maneras y desde todas las distancias, absolutamente suelto e inspirado tras su triunfo de la semana pasada en el Cognizant… El colombiano va a ser también en Bay Hill un factor a tener muy en cuenta.



