– Aaron Rai (-6) es el líder del Genesis Invitational, aunque de manera provisional, puesto que la primera jornada no ha podido concluirse por culpa de una larga suspensión a causa de la fuerte lluvia que azotó ayer el Riviera Country Club. Al inglés le quedan dos hoyos para finalizar y por tanto, de manera oficial, los colíderes del torneo, con esta primera vuelta ya finalizada, son Rory McIlroy (-5) y Jacob Bridgeman (-5). El agua, en los primeros compases del día, y luego el viento, una vez se reanudaba el juego, han sido protagonistas, aunque también la ternura de los greenes ha facilitado algo las cosas a los jugadores. Sea como sea, Riviera nunca es un rival sencillo. Que se lo digan a Scottie Scheffler (+5)…
– Por tercer torneo consecutivo y en semanas consecutivas el Número Uno del mundo ha despegado con hielo en las alas y vuelve a complicarse demasiado el objetivo de la victoria. En Phoenix arrancaba con un 73 y se quedaba a diez golpes de la cabeza; la semana pasada en Pebble Beach lo hacía con un 72, concediendo de nuevo una rica decena de golpes al líder; esta semana, en el Genesis Invitational y en el mítico Riviera Country Club, más de lo mismo, aunque todavía peor, si bien él no podía terminar la vuelta por falta de luz, debido al extenso parón por lluvia que había partido la jornada en dos. Quizá esta circunstancia pueda salvarle, si este viernes es capaz de enderezar el rumbo de esta primera vuelta, pero de momento está ya a once golpes golpes del líder provisional, con seis hoyos por jugar. Quien sepa qué es exactamente lo que está ocurriendo, que levante la mano…
– Seguramente no lo sabe ni el propio Scheffler. Es todo tan absurdo como inesperado. En aquella primera ronda de Phoenix realmente pagaba el peaje de un juego ciertamente irregular, con demasiados errores. En Pebble, hace una semana, Scottie jugó de tee a green mejor de lo que indicaba su registro final, pero no encontraba la manera de hacer resultado, contrariamente a su costumbre, pues él es un auténtico especialista en ‘fabricar’ tarjetas de 68 o 69 golpes, pongamos por caso, en días atravesados. Lo de hoy en Riviera se ha acercado más a la versión tenebrosa de Phoenix. En la realidad la ha superado, a peor. Demasiados errores en todas las parcelas del juego. Le ha costado una barbaridad coger calles y cuando lo ha hecho tampoco ha sido capaz de dejar la bola cerca del hoyo. Además, el putter estaba frío, frío…
– Y eso que arrancaba como mandaba el manual por el hoyo 1 de Riviera, probablemente el par 5 más sencillo de todo el año para estos tipos, dejando la bola de dos en green, pero firmaba un tripateo después de un primer putt muy pobre. A partir de ahí su vuelta casi iba a ir de despropósito en despropósito, sobre todo si tenemos en cuenta sus habituales estándares de juego. E incluso sin tenerlos en cuenta, no en vano Scheffler ocupa ahora mismo la última posición en la tabla…
– Y tanto va el cántaro a la fuente que habrá que ver si esta vez es capaz de remontar hasta las primeras posiciones, como hizo en Phoenix y Pebble. De momento, visto lo visto, primero tendrá que certificar el corte mañana, viernes. Lo pasan los cincuenta primeros y empatados (ahora mismo está a cinco golpes de ese listón) y, además, aquellos que estén situados a un máximo de diez golpes del líder. Hay que suponer que mañana será otra cosa en una jornada larga para él, pues tendrá que jugar 24 hoyos. Todo lo que no sea algo así como un parcial de seis o siete menos en esos 24 hoyos lo dejaría seguramente fuera de cualquier opción de gran remontada.
– Hay una pequeña rendija por la que se cuela algo de luz para el texano: en el momento de sonar la bocina que anunciaba la suspensión, Scheffler se había dejado una opción de birdie de unos tres metros en el hoyo 11, par 5, y decidía con todo el sentido del mundo no terminar el hoyo: tal y como iban las cosas en este otro jueves negro, parecía imposible que lo metiera (venía de fallar uno mucho más corto para salvar el par en el 10, con corbata de 225 grados incluida). Hoy, por tanto, ha abandonado Riviera sin hacer un solo birdie; mañana veremos si puede arrancar con uno en ese hoyo 11 e iniciar la larga y tortuosa remontada.



