Scottie Scheffler firmó una buena vuelta de 66 golpes este viernes en Spyglass, para ponerse seis bajo par en la clasificación del AT&T Pebble Beach Pro-Am, a nueve golpes de los líderes. Pero su sensación al terminar la jornada fue más bien agridulce. El Número Uno del mundo cree que su juego estuvo por encima del resultado reflejado en la tarjeta y, aunque logró meterse en una posición algo mejor de cara al fin de semana, escalando 28 puestos en la tabla, no ocultó cierta frustración.
«Sentí que jugué mejor de lo que indica mi resultado hoy, lo cual es bastante frustrante, pero pude hacer que pasaran algunas cosas en los últimos nueve hoyos. Así que al menos hoy fue una tarjeta respetable en comparación con la de ayer, que no fue muy respetable», dijo el de Ridgewood acordándose del 72 con el que arrancó la semana en el evento designado que se está disputando en Calinfornia.
El punto de inflexión de su vuelta llegó en el tramo entre los hoyos 3 y 7 (la segunda mitad de su ronda), donde encadenó una racha decisiva que culminó con un espectacular eagle embocando un chip desde fuera de green. Especialmente relevante fue el tercer hoyo, uno de los más exigentes del recorrido por su caída hacia el mar y el viento cruzado. «En el hoyo 3 acerté, lo cual es muy difícil de hacer con un golpe tan cuesta abajo y con la brisa que viene del océano. Fue bonito ver que ese putt entraba», dijo.
Después llegarían otro birdie en el 4, un sólido paso por el exigente par tres del hoyo 5 y un nuevo acierto en el 6 antes del golpe clave del día: «Buen birdie en el 6, y luego sí, un buen chip que entró en el 7, que siempre es agradable, sobre todo en un día en el que sentía que estaba regalando golpes otra vez, así que fue bueno ‘robar’ uno ahí». Pero pese al 66, Scheffler encara el fin de semana todavía lejos de la pelea. La distancia es amplia, pero no definitiva en un escenario como Pebble Beach, donde el viento y las condiciones pueden alterar cualquier guion.
«Diría que ‘recortar’ es la palabra adecuada ahí. Veremos cómo termina el día», comentó con ironía al estar un solo golpe más cerca del liderato que ayer. El texano es consciente de la magnitud del desafío: «Va a hacer falta dos rondas bastante especiales, en realidad tres rondas especiales, pero nunca estás fuera». Pero antes de centrarse en la remontada, su plan es claro:
«Veremos qué pasa con el tiempo. Iré a practicar un poco y luego a descansar y prepararme para mañana».
Scottie sabe que todavía hay torneo por delante y que las cosas se pueden poner difíciles el fin de semana. Así que más allá de la clasificación, disfruta de su paso por Pebble Beach antes de centrarse en los 36 últimos hoyos del torneo: «Sí, va a ser muy divertido». Con el Número Uno, nunca hay que dar nada por seguro… menos aún si, como dice, termina ‘divirtiéndose’ de verdad en el campo.


