Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Scottie, al fin, levita en la dimensión Scheffler
El Número Uno del mundo iguala el récord del campo y se pone líder en Houston

Scottie, al fin, levita en la dimensión Scheffler

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Scottie Scheffler. © Golffile | Thos Caffrey
Scottie Scheffler. © Golffile | Thos Caffrey

Hoy sí. Hoy Scottie Scheffler (-11) sí ha recordado a la versión A.R. (Antes de los Raviolis). Y no es sólo porque se haya puesto líder del Texas Children’s Houston Open o porque haya hecho 62 golpes, igualando el récord del Memorial Park, un récord por cierto que estaba ya en su poder compartido con Tony Finau, sino por la sensación que ha ofrecido. El liderato y el récord son una consecuencia, no el fin mismo de lo que se ha visto este viernes. Scheffler manda en la clasificación con un golpe de ventaja sobre Taylor Pendrith (-10), tres sobre Jackson Suber y cuatro sobre Eric Cole, Keith Mitchell, Rasmus Hojgaard y Gary Woodland.

Los números son irrefutables. Ha cogido 9 de las 13 calles y sólo ha fallado un green en regulación. Ese que ha fallado ha sido por dos dedos y la metía desde fuera pateando. Ha hecho ocho birdies y no ha tenido ni la más mínima posibilidad de cometer un bogey. Scottie, al fin levita en la dimensión Scheffler. Esa dimensión en la que ofrece un poderío inigualable de tee a green, una sensación de control descomunal. Es el modo playstation. Cada golpe va donde él quiere, metro arriba, metro abajo. Y cuando falla, aunque sea mínimamente, es al lado bueno.

No nos equivoquemos en el análisis. Scheffler había hecho buenas vueltas este año. De lo contrario no acabas tercero en el Genesis, noveno en Pebble Beach y tu peor resultado es un 25º, habiendo pasado por campos tan exigentes como Bay Hill o el TPC Sawgrass. El Número Uno se las había arreglado para rendir, pero no había llegado a ofrecer nunca el nivel de control que ha exhibido hoy en Houston. Esto sí es novedad de este año.

Al margen del hoyo 1, el décimo de su cuenta este viernes, donde ha dejado la bola a casi 20 metros para birdie, prácticamente todos sus tiros han terminado en un rango de entre metro y medio y nueve metros de distancia al hoyo. Ha pateado para birdie desde menos de ocho metros en 14 de los 18 hoyos. Ha sido esa sensación de dominio absoluto de la situación.

Scheffler ha vuelto a sacar esa versión que se echaba de menos. Es la primera vez en 2025 y ahora toca ver si consigue darle continuidad el fin de semana. Es esa versión en la que un día malo de putt hace uno o dos bajo par, un día normal consigue un cuatro bajo fácil y un día excelente en los greenes, como el de hoy, termina con -8. Porque hay que decir que ha metido un putt de casi nueve metros, otro de cerca de ocho, uno más de seis y medio y otros tres de entre tres y cuatro metros. Brutal. Pues eso. Ocho menos.

Y sí, lo que ahora mismo todos están pensando, con el Masters de Augusta a la vuelta de la esquina. Veremos si lo de hoy es sólo un fogonazo y aún le quedan pasos por dar para recuperar la sublime consistencia del año pasado. De lo contrario, Scottie se ha reencontrado con su mejor dimensión en tiempo y hora.

Resultados en vivo del Texas Children’s Houston Open