Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Lo de Gotterup no es ninguna broma; lo de Scheffler lo parece
Scheffler entrega la peor vuelta de su carrera en el Phoenix Open de la manera más inesperada

Lo de Gotterup no es ninguna broma; lo de Scheffler lo parece

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Gotterup, este viernes en Escocia © DP World Tour
Gotterup. © DP World Tour

Chris Gotterup (-8, 63 golpes) es el primer líder sólido del WM Phoenix Open. Lo de este jugador de Maryland de 26 años no es ninguna broma. Se dio a conocer por la puerta de atrás del PGA Tour, sin hacer excesivo ruido. Ganó un torneo de segunda fila, el Myrtle Beach Classic y poco a poco ha ido ascendiendo en el escalafón hasta convertirse en algo realmente serio. Ganó el Scottish Open, flirteó con moverle la silla a Scottie Scheffler en el Open Championship, ganó de nuevo en el Sony Open para empezar la temporada y ahora ha dado un golpe sobre la mesa en la apertura en el ruidoso TPC Scottsdale.

A este chico hay que empezar a tomarlo muy en serio. Es ya el número 16 del ranking mundial, a ver lo que tarda en meterse entre los diez primeros, hay que contar con él para los majors de este año y es desde este mismo momento uno de los grandes favoritos para meterse en el equipo de Estados Unidos de la Ryder Cup. Sí, cierto, estamos aún muy lejos de todo eso, pero son las maneras a las que apunta este fornido jugador de complexión similar a Brooks Koepka.

Además, este jueves Gotterup se ha lucido delante de Scheffler. Ha compartido partido con el Número Uno del mundo y no sólo no se ha hecho pequeño, sino que le ha dado un revolcón importante. Lo de Scottie hoy sí que ha parecido una broma. Se lo dices a cualquiera que no haya visto nada de su vuelta y seguro que piensa que le estás vacilando. Pero nada de eso. Ha hecho 73 golpes, +2. A diez de Gotterup. Es su peor registro en el TPC Scottsdale y su primer jueves sobre par desde el Travelers Championship de junio.

Como diría aquel, ha sido un día raro, raro, de Scheffler. Ha empezado como un reloj, con un birdie de manual en el 10. Salida perfecta a calle, segundo golpe a dos palmos del hoyo y birdie dado. Nada hacía presagiar lo que iba a venir después, empezando por la salida del 11. Se fue al agua desde el tee por la izquierda. Aún salvaba un buen bogey. Ha hecho hasta cinco birdies en su ronda, así que por ahí no hay mucho que reprocharle.

El problema es que ha cometido mucho errores, algo impropio en este jugador. Ha sacado su versión más Ryder Cup. Ha fallado por el lado malo en el 18 y su primer approach de recuperación le ha vuelto a los pies. Ahí se ha desesperado, como echándose en cara haber mandado justo ahí su segundo golpe. Se puede fallar, todos lo hacen, pero a Scheffler lo mata hacerlo por el lado malo. Acto seguido ha hecho tres putts en el 1 y ha rematado la horribilis secuencia con un doble bogey en el 2. Todo mal en ese hoyo. Salida al búnker, segundo golpe al rough de la izquierda, tercero que ni siquiera ha podido llegar a green porque en ese lado la hierba estaba muy mal (otro fallo por el lado malo) y mal approach para recuperar. Parcial de cuatro más en tres hoyos. Ni los más viejos del lugar recuerdan algo parecido.

El remate ha sido otro approach fallado en el hoyo 8. De nuevo, a la entrada de green, ha intentado apurar y la bola le ha vuelto a sus pies. Otro error no forzado. Lo dicho: parecía una broma. ¿Se ha quedado fuera de la pelea por la victoria Scheffler? Pues habría que decir contundentemente que sí. Todo lo contrario sería una historia épica que contar el domingo. Es capaz de remontar, pero todo pasa por hacer dos días la mejor vuelta del día y el tercero firmar otro gran resultado. No tiene margen ni siquiera de una vuelta normal.

Gotterup se ha marcado un Scheffler. Sus tiros a green han sido inmaculados y los ha acompañado con una gran jornada de putt. La clave de su ronda ha sido el parcial de seis menos entre los hoyos 13 y 18. Todo arrancaba con un eagle sensacional en el 13, metiendo un buen putt de ocho metros.

Gotterup tiene dos golpes de ventaja sobre Matt Fitzpatrick (-6), que llegó a ponerse también con -8, aunque acabó con dos bogeys. A tres están Michael Thorbjornsen, Nicolai Hojgaard y Pierceson Coody. No se engañen por el resultado del líder, el campo está realmente exigente. El rough está muy alto y hay algunas zonas que directamente con injugables. Los greenes están ya muy duros y complican sobremanera las cosas. Hay que andar muy fino con los chips y los approachs. De hecho, Scheffler no ha sido el único que ha cometido errores aparentemente groseros alrededor de green. La firmeza y velocidad de las superficies obligan a ser cirujanos.

Resultados en directo del Phoenix Open