
Tiger Woods dio ayer una nueva muestra de que poco a poco está volviendo a su mejor nivel. De momento, sólo han sido fogonazos, algunos muy brillantes, como en la Ryder o en Australia, pero insuficientes para confirmar que estamos de nuevo ante la mejor versión del californiano…
Su fogonazo ayer fue extraordinario. Firmó una vuelta de 65 golpes en la primera jornada del Chevron World Challenge, un exclusivo torneo que acoge a una buena parte de lo más granado del golf mundial. Es un nuevo síntoma. ¿Será aquí donde remate cuatro vueltas de gran nivel? Veremos…
Tiger jugó ayer a un nivel altísimo y su tarjeta aún pudo ser de órdago de no ser porque no termina de encontrar el punto dulce con el putter, su gran caballo de batalla en estos momentos. El trabajo con Sean Foley está dando sus frutos. Su swing es cada vez más consistente. Ayer cogió 16 greenes y pateó en cuatro pares 5 (en el Sherwood Country Club hay cinco) para eagle. Hizo recuperaciones fantásticas, como la del hoyo 12 desde el rough, que tocó hoyo para birdie.
Tiger se encuentra muy a gusto en este torneo. De hecho, de las ocho veces que lo ha jugado sólo una vez no ha terminado primero o segundo. Las dos últimas veces que lo ha disputado ha ganado.
Woods tiene un golpe de ventaja sobre McIlroy y McDowell, que ayer volvieron a demostrar que son auténticos aviones cuando juegan juntos. Los norirlandeses hicieron 66 golpes cada uno y si hubiera jugado a mejor bola, tipo Ryder Cup, habrían hecho 61. Tremendo.
Por cierto, Tiger Woods tiene opciones de ser Número 1 del mundo después de este torneo. Necesita ganar y que Lee Westwood no acabe primero o segundo en el Nedbank de Sudáfrica. Sea como fuere, aunque Tiger gane y se ponga primero, será Westwood el que termine como Nº1 del mundo el año 2010 por lo ajustes del ránking mundial en las últimas semanas del año.


