Sergio García fue una de las muchas víctimas que se cobró ayer el green del hoyo 1 de East Lake…
Las condiciones habían cambiado radicalmente el sábado en el recorrido de Atlanta. El viento se levantó y el campo se puso mucho más firme y rápido. El green del hoyo 1 se encargó de darle la bienvenida a todos a esta nueva realidad. Y muchos se dieron de bruces contra ella.
Sergio fue uno de tantos. Firmó doble bogey desde el centro de la calle tras fallar el green por el fondo y tripatear desde menos de tres metros. No fue el único doble bogey del día en este hoyo de apertura. También tropezaron doblemente Phil Mickelson, Jason Dufner y Robert Garrigus. Además, se vieron cinco bogeys y sólo dos birdies: Nick Watney y Ryan Moore.
Sergio quedó aturdido tras este despiadado primer contacto del día con East Lake y lo pagó en el hoyo 2, uno de los más difíciles del día, con otro bogey. Falló la calle desde el tee y dejó escapar una razonable oportunidad de par de menos de tres metros. El día se había puesto cuesta arriba desde el principio y el español se dio cuenta pronto.
Le costó muchísimo coger calles, pero supo sufrir para ir salvando pares a diestro y siniestro y aprovechar las oportunidades de birdies que le iba dejando el campo. Poco a poco fue remontando, siempre con el mono de trabajo puesto, tal y como indican las cuatro calles que cogió en todo el día. Llegó a situarse al par en el día tras hacer birdie al 6, 10 y 15. Sin embargo, en el 17, como si fuera una especie de colofón final a un día muy duro, mandó la bola al agua y terminó con bogey. Un buen boey, por cierto, donde Furyk, también en el agua, hizo triple bogey.
No le están saliendo las cosas a Sergio García en este The Tour Championship. Aún así, fiel al pacto que firmó con Hantuchova, está peleando todos y cada uno de los hoyos. Se encuentra con +3 en el acumulado tras hacer ayer 71 golpes. Ocupa el puesto 22º. Hoy toca recuperar todas las posiciones que sean posibles.


