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Sergio se pone al mando del BMW con un festival

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Sergio García ha dado un recital en la segunda jornada del BMW Championship, tercer playoff de la FedEX Cup. El jugador de Borriol ha tomado el liderato del torneo tras firmar 64 golpes, la mejor vuelta del día, ofreciendo una señora exhibición en todos los apartados del juego.

Sergio ha disfrutado y se ha gustado en el recorrido Cherry Hills, un clásico del golf norteamericano recuperado para este año y que está haciendo las delicias de todos los jugadores. Se está comportando como un grande, con greenes duros y muy veloces, de esos que rápidamente separan el grano de la paja. Sergio es grano en Colorado, el primer grano de la clasificación. Hay que jugar muy bien para hacerle pocas a este recorrido, incluso con la ayuda de la lluvia que cayó el jueves y que ha suavizado en cierto modo las condiciones.

García ha desplegado un juego sensacional en todas las parcelas, aunque su punto fuerte han sido los hierros a green y el putt. Ha sido un día de inspiración, un reflejo de lo que viene haciendo durante toda la temporada. Inspiración como en el hoyo 2, cuando embocaba para birdie desde el búnker nada más empezar. O el hoyo 7, donde firmó el eagle tras meterla desde el primer corte de rough, a más de cien metros del agujero.

 

Fueron dos chispazos de genio que vinieron a darle aún más lustre a su sensacional trabajo durante todo el día. Hizo cinco birdies, un eagle y un solitario bogey, curiosamente de nuevo en el hoyo 8, de momento su único enemigo esta semana en Cherry Hills. Tiró putts extraordinarios, como los de birdie en los hoyos 16, 18 y 11, y estuvo espectacular en esas distancias fatídicas de entre dos y cinco metros, con nada menos que cinco conversiones, tres de ellas para par.

Campo antiguo, pero nuevo porque son muy pocos los que lo han jugado antes y en unas condiciones muy diferentes, complicado, con greenes duros, rápidos, donde hace falta una bola alta, temple y decisión en los approach y buena mano con el putter… Es decir, un terreno abonado para que fluya el talento de Sergio. Talento como en el approach del hoyo 17 después de mandar la bola al agua. Arriesgó para cazar de dos el green, pero no pudo salvar el obstáculo. Desde la zona de approach la dejó dada para par. Acto seguido, acabó con birdie. Impresionante.

Aún quedan 36 hoyos por delante, un mundo, y la clasificación está muy apretada. Sergio tiene un golpe de ventaja sobre Ryan Palmer, dos sobre McIlroy y Horschel y tres sobre Bubba Watson, DeLaet y Matsuyama. Aún pueden ocurrir muchas cosas, pero el español ha vuelto a dejar impreso en Cherry Hills el sello de golfista especial. Su primera posición, hoy, le colocaría en la segunda del ránking de la FedEX Cup, con todas las opciones abiertas para ganar la última copa de la temporada en Estados Unidos. Eso sí, hasta entonces, este sábado toca otra batalla sin cuartel en Cherry Hills.

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