
El TPC Four Season de Irving (Texas) apaleó ayer al personal con auténtica saña. Ocho tarjetas bajo par, y tres más de par, fue todo lo que el aguerrido grupo de participantes pudo sacarle a un día de viento y banderas esquinadas en la jornada de movimiento del Byron Nelson Championship. Sergio García (-4) no fue una excepción, pero a pesar de su tarjeta de 74 golpes, salió más que vivo de la refriega y todavía es segundo, a un solo golpe del líder, Ryan Palmer (-5)…
Pocos fueron los que pudieron aprovechar un día complicado para jugar al golf. Y los que lo hicieron se vieron sobradamente recompensados. El indio Arjun Atwal, con una tarjeta de 67 golpes, subió 26 puestos y se colocó tercero empatado con el japonés Ryuji Imada, que con una tarjeta de par subió cinco puestos.
También aguantaron el tipo Matt Kuchar y Gary Woodland con sendas tarjetas de 68 golpes, situados ahora en quinta posición con Joe Ogilvie.
Aunque que la ventaja de tres golpes que Sergio y Palmer le sacaba al pelotón se ha desvanecido, también es posible que Sergio se haya desecho de esa tarjeta tonta que ha estado firmando este año en todos los torneos. Puede que el camino esté despejado para un domingo de pelea hasta el último hoyo.
Las consecuencias de una victoria de Sergio en Texas son incalculables. Siendo, como es, hombre de sentimientos y sensaciones (su juego sigue estando entre los mejores de tee a green, y mejora por momentos con el putter) su regreso al círculo de ganadores supondría ese empujón que tal vez necesite para volver a verle en los top 10 de los majors.


