
Los dos españoles entregan un 67 en el Stadium course del TPC Sawgrass y se sitúan en el top 5
Magnífico arranque en el THE PLAYERS Championship de los dos representantes de la Armada en el ‘quinto grande’. Una vez finalizada la primera jornada manda Martin Kaymer (-9), igualando el récord del campo, y los dos españoles se sitúan en una magnífica cuarta posición tras entregar sendas tarjetas de 67 golpes.
El TPC Sawgrass tiene esas cosas: puede penalizar con dureza al que anda con el swing cogido con alfileres, pero premia indiscutiblemente el buen juego. García y Fernández Castaño, que lo han bordado por momentos, han terminado el día muy arriba. Es cierto que hay varias tarjetas de 67 (Stuard, Westwood, Spieth, Rose, Stallings y Woodland, además de los españoles), pero tampoco se regalan a la entrada de Ponte Vedra Beach…
Gonzalo Fernández Castaño se ha quitado, de entrada, el mal sabor de boca del año pasado, cuando se marchaba sin jugar el fin de semana después de dos rondas más que aceptables en las que se le cruzó el hoyo 13. Queda rematar mañana el corte, es cierto, pero las sensaciones que ha transmitido son espléndidas. Y tocando varios registros: por los nueve primeros hoyos (salió por el 10) anduvo tremendamente resolutivo con el putter, salvando algunos pares más que delicados y aprovechando además las opciones de birdie. Después, un magnífico hierro de segundo golpe en el 18 abría para el madrileño la veda de las banderas (magnífico su birdie aquí pateando desde poco menos de dos metros). Es cierto que por sus nueve segundos llegaron los dos bogeys de la ronda, tras fallar la salida, pero también lo es que aún firmaba cuatro birdies, con recital desde el fairway.
El gran resultado de Gonzalo tiene además una doble lectura, también positiva, porque venía de sufrir lo suyo en el Wells Fargo y, en general, le estaba costando ordenar el juego y hacer buenos resultados. Quizá esta ronda sea el inicio de una trepidante aventura…
Sergio, acompañado de un gris Mickelson (+3), provocaba el vértigo (de puro goce…) nada más comenzar su vuelta, también por el 10. En el 11, par 5, dejaba el birdie dado con una sacada de bunker de fábula. En el 12 se inventaba un birdie desde los árboles y en el 13, par 3, pegaba otro tirazo marca de la casa… Al de Borriol se le ha visto siempre en el sitio, midiendo el riesgo cuando había que hacerlo, buscando trapos cuando tocaba, jugando con los contornos… Una delicia, sin duda y una muestra más de lo bien que entiende este campo y de cuánto lo disfruta.
Pongámonos en situación. Por ahí arriba anda situándose ya un puñado de extraordinarios jugadores, no podía ser de otra manera, y es cierto que Sawgrass suele abrir la mano el jueves (veremos si este año puede cerrarla después como acostumbra, aunque los greenes han respondido decentemente. En 2013 el jueves se registraron 67 resultados por debajo del par y doce meses después la cosa ha quedado en 67; hace un año algo más de cuarenta jugadores ganaron al campo tras las cuatro rondas y habrá que ver si, como explicaba Mickelson, en esta edición son algunos más). Pero que le expliquen todo esto a Louis Oosthuizen (+5) o al ganador de la pasada semana, J. B. Holmes (+4). Esto acaba de comenzar, como quien dice, pero estas dos tarjetas de los españoles levantan el telón de un apasionante escenario…


