
Sergio García (-14) es el líder en solitario del Wyndham Championship, con un golpe de ventaja sobre el joven Bud Cauley (-13), que le acompañará en el partido estelar del domingo, y Tim Clark (-13)…
En realidad, el de Castellón ha mantenido sus constantes de la semana. Fiabilidad desde el tee, seguridad en los putts cortos para salvar los pocos compromisos de par que se deja y, en general, solidez y brillantez por momentos. Acompañado de un caddie local que no volverá a llevar su bolsa después de esta semana, sigue jugando muy bien al golf, tal y como señalaba él mismo al finalizar su vuelta. Tan sólo un borrón en su tarjeta, en el hoyo 14, después de fallar un putt de un metro. Pero estos greenes tampoco están para tonterías y el balance hay que considerarlo magnífico.
El objetivo de la Ryder y la determinación de meterse en el equipo por sus propios medios nos están mostrando a un Sergio muy centrado. Con el rostro afilado. Y si hay que sacar el puño, se saca…
Algo ha ayudado en la empresa el mal rendimiento del último partido del día, el de Webb Simpson (-10) y Jimmy Walker (-11), los dos únicos jugadores del top-40 del torneo que hoy han jugado por encima del par.
Ni que decir tiene que un triunfo de Sergio despejaría cualquier sombra de duda en todos los escenarios: Ryder y Fedex. Se metería en el equipo europeo de cabeza y avanzaría hasta el puesto 34º en la Fedex. Nicolas Colsaerts (-9), uno de los hombres a los que García tenía que vigilar en la clasificación Ryder, se ha quedado hoy ligeramente retrasado, pero no hay nada hecho. Toca el remate.
Y el triunfo va a costar sangre, sudor y lágrimas. Tenemos hasta 16 jugadores en apenas cuatro golpes en un Sedgefield Country Club (Greensboro, Carolina del Norte) en el que los registros bajos no son noticia. Así que no se puede ir controlando, sino más bien pensando en producir, producir, producir…
Sergio, de hecho, tiene un precedente cercano del que echar mano. En el Wyndham de 2009 también salió en el partido estelar del domingo y terminó en cuarta posición, aunque llegando con opciones a los hoyos finales. Precisamente, estos 54 hoyos que el español ha despechado ya son su mejor registro desde aquella cita de hace tres años en este mismo campo.
¿Le toca ya ganar al de Castellón en Estados Unidos, donde ya ha cantado victoria en siete ocasiones? No lo hace desde el The Players de 2008, hace más de cuatro años, pero en todo caso su demostración hasta el momento en la presente semana no puede caer en saco roto, pase lo que pase.
Candidatos hay de todos los colores. Al margen de los citados, Davis Love III (-11), por ejemplo, puede amargarle la semana a cualquiera porque es un rival de cuidado. El capitán americano muestra el camino, no cabe duda. Sin olvidarnos de Jason Dufner (-12) ese asesino silencioso que hoy ha aparecido por arriba con un 63 de altura.


