Steven Fisk dio la sorpresa convirtiéndose anoche en el brillante ganador del Sanderson Farms Championship, remontando en los 18 últimos hoyos los dos golpes de desventaja con los que partía respecto a Garrick Higgo para terminar imponiéndose con dos de margen. Pero, ¿quién es Steven Fisk y cómo un jugador que arrancaba la semana en el puesto 183º del ranking mundial y lejos del top 100 de la FedEx Cup fue capaz de jugar un golf de tantísimo nivel en un momento de tanta tensión?
Los dos últimos golpes de aproximación del jugador nacido en Atlanta hace 28 años fueron más propios de cualquiera de las estrellas de la gira que de un golfista que había superado poco más de la mitad de los cortes en su temporada como ‘rookie’ en el PGA Tour y que sólo una vez había terminado entre los 10 primeros. La explicación a semejante precisión con los hierros puede encontrarse más de dos décadas atrás, cuando los padres de Fisk le construyeron su particular parque de juegos. Pero estos ‘dardos’ se vieron acompañados por un gran acierto en los greenes con una curiosa historia detrás…
Vayamos por partes. Cuando Steven apenas tenía cinco años, sus padres levantaron el Rum Creek Golf, un campo de pares tres con zona de prácticas donde el nuevo ganador en el circuito estadounidense pasó su infancia. Ahí empezó a gestarse lo que anoche en Jackson se convirtió en una realidad. «Mis padres construyeron un campo pares tres cuando yo tenía cinco años. Fue mi patio de juegos toda la infancia. Eso me convirtió en el jugador de hierros que soy hoy», reconoció Fisk ayer en su rueda de prensa oficial.
«El golpe del 17 fue exactamente como lo habíamos visualizado, aprovechando el viento. En el 18 la verdad no le pegué como quería, pero salió perfecto. Ahora sé de verdad que soy lo suficientemente bueno para ganar en el PGA Tour y es una sensación increíble», dijo después de hacer birdie en el penúltimo hoyo del día, dejando su tiro de aproximación a medio metro de la bandera, y repitiendo en la última bandera con un approach sensacional que remató con un putt de un metro.
Precisamente su mejoría con el putter fue otra de las claves de su victoria, tras una temporada en la que no había estado nada fino en los greenes. Un cambio en el que pudo incidir algo que ocurrió el viernes, después del corte: «He luchado mucho en los greens este año. Mi psicólogo deportivo me recomendó leer Putting Out of Your Mind de Bob Rotella. Lo descargué el viernes y escuché un poco (en la versión audiolibro). Me ayudó a enfocarme en el objetivo y confiar en que cada putt tenía una oportunidad». Si a Fisk le funcionó, por probarlo no perdemos nada…

El ganador del Sanderson pasó por la Georgia Southern University donde cursó «Estudios Interdisciplinarios… es el título que buscas cuando quieres estar en el equipo de golf», una etapa de «cuatro años increíbles, donde conocí a mi esposa y a mis mejores amigos». A partir de ahí, un camino hacia la élite pasando por el PGA Tour de Canadá, en 2021, uniéndose al Korn Ferry Tour en 2022 y logrando la tarjeta del PGA Tour el pasado año, después de ganar una vez y lograr dos segundos puestos, con un total de seis top 10, en la segunda división del golf estadounidense.
Por desgracia para Steven, su padre, parte importante en el hecho de que se terminara convirtiendo en jugador de golf, no pudo celebrar con él y con su mujer la victoria. Falleció recientemente: «Creo que mi papá empujó un par de putts para mí hoy… lo extraño mucho. Sé que estaría muy orgulloso de cómo jugué y de cómo mantuve la calma». Una victoria que tampoco pudo presenciar Grayson Murray, jugador fallecido el pasado año en trágicas circunstancias y cuyo caddie acompañó a Fisk.
«Jay y la familia Murray perdieron a Grayson el año pasado, y tenerlo conmigo esta semana fue muy especial. Mañana iremos juntos a su torneo en Raleigh«, confesó tras levantar el trofeo en el Club de Golf de Jackson. «Estos torneos de otoño eran una gran oportunidad para mí. Si ganas, todo se acomoda solo. Sabía que este torneo en hierba Bermuda era una buena oportunidad para mí. Lo tenía marcado desde hace tiempo», finalizó. Dicho y hecho: victoria, un millón de dólares al banco, dos años más de tarjeta y una plaza en el Masters y el PGA Championship. No a todo el mundo tiene padres con un campo de pares tres, pero el libro para mejorar con el putter de Bob Rotella está en Amazon por 10 euros… Habrá que probarlo.



