La primera jornada del Genesis Invitational se ha podido completar este viernes tras la obligada suspensión de más de tres horas del jueves por las distintas trombas de agua que han ido cayendo sobre Riviera Country Club en los últimos días. Quedó por completar poco más de una hora de juego.
La situación quedó ayer de la siguiente manera: Aaron Rai era el líder provisional del torneo con -6 a falta de un par de hoyos, entre ellos el par 5 del 17, Rory McIlroy y Jacob Bridgeman eran los primeros en la casa club con -5, Scottie Scheffler estaba perdido en las profundidades más abisales de la clasificación con +5 y entre los que aún tenían hoyos por delante, la propuesta más prometedora era la de Marco Penge…
Pues bien, finalmente el liderato se ha quedado en -5 y Aaron Rai y Marco Penge se han unido a Rory McIlroy y Bridgeman. Cuatro jugadores compartiendo la primera posición. A un golpe se han quedado Ryan Fox y Wyndham Clark. A Scheffler, mientras tanto, le ha dado tiempo a coger algo de oxígeno. No es para tirar cohetes, pero menos da una pierda. Regresó embocando el putt de birdie que se dejó ayer en el 13, cuando Riviera ya se quedaba a oscuras, y ha hecho otro en el 14. Soltando lastre. Se ha dejado otra buena oportunidad en el 17. En cualquier caso, termina con +3. Ayer se fue a la cama a once golpes del liderato y hoy estaba a ocho cuando ha terminado su ronda.
La mejoría es notable. Algo más que maquillaje. Primero por el parcial de dos menos en esos seis hoyos, pero sobre todo por el juego. En cinco hoyos ha cogido cuatro greenes, la mitad del total que cazó el jueves en 13 hoyos. La media es mucho mejor. Ha vuelto a tener algún problema desde el tee, pero los ha solventado mejor. En Phoenix y Pebble Beach salió a diez golpes y acabó peleando por la victoria, aquí está a ocho… Hay dos posibilidades: o gana el torneo o se acabó aquello de las remontadas increíbles. Hoy saldremos bastante de dudas.
El protagonista de la mañana en Riviera ha sido Marco Penge. Primer zarpazo del inglés en el PGA Tour. Después de un mal inicio de nueva era, con la baja en el Sony Open por enfermedad, los dos cortes fallados en el Farmers y Phoenix y una actuación que ni fu ni fa en Pebble Beach, el campeón del Open de España ya ha enseñado los dientes. Es su primer liderato en el PGA Tour sacando lo mejor del golf que lleva dentro, es decir, brillante desde el tee, el segundo mejor del torneo en la primera vuelta, y muy fino con el putter, sexto en esta estadística. Veremos cómo se completa su actuación en el Genesis, pero por lo pronto ya ha dejado su primera tarjeta de visita.



