Webb Simpson es un jugador con las ideas claras. Cuando toma una decisión no mira atrás. Andaba preocupado con la prohibición del anclaje del putter al cuerpo, medida que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2016. Simpson ha utilizado el belly putter desde 2004 y una medida así supone un cambio muy drástico. Por eso, dándole vueltas, acabó tomando la determinación de que a cambios drásticos, soluciones drásticas.
No quería apurar el plazo de uso hasta 2016 para no tener la sensación de que era algo a lo que le estaban obligando cuando llegara el momento. Prefirió adaptarse poco a poco, empezando ahora en 2015. Así, para evitar tentaciones, cortó por lo sano. Agarró su querido y preciado belly putter en noviembre y lo partió en dos contra su rodilla. Eso sí, lo cortés no quita lo valiente, después colocó las dos partes del palo en la sala de trofeos de su casa junto al US Open conquistado en 2012. «Siempre he sido un convencido de que las cosas no hay que cambiarlas hasta que se rompen», señaló ayer entre risas explicando la escena.
Simpson empezó a usar el putter corto tradicional en el Dunlop Phoenix Open de noviembre y las cosas no le fueron demasiado bien. Desde entonces, ha trabajado muy duro y ahora mismo parecen hechos el uno al otro. El norteamericano tiró 23 putts el jueves y 26 ayer viernes. Es el tercero en golpes ganados en el green y se mantiene en el liderato empatado con Matt Kuchar y el joven Justin Thomas.



