Cinco de los seis primeros jugadores del Hyundai Tournament, el torneo de campeones del PGA Tour, no han cumplido aún los treinta años. El sexto, Jimmy Walker, es también como quien dice un recién llegado a la élite, pues a pesar de contar con 35 años no explotó como jugador hasta la pasada temporada. Son signos inequívocos de que el circuito americano se encuentra en pleno ‘lifting’.
Walker y Hideki Matsuyama mandan en el Hyundai con dos golpes de ventaja sobre Sang Moon Bae y Patrick Reed, mientras que a tres se encuentran Brendon Todd y Russell Henley. Jóvenes, aunque sobradamente preparados, condición inexcusable para estar en esta cita de campeones que acaba este lunes.
Decimos que soplan nuevos vientos y no lo hacemos sólo de una manera metafórica. Literalmente, ayer soplaron nuevos vientos en Hawái. Cambió la dirección del aire en el Plantation de Kapalua y, aunque no fue ningún vendaval, hubo algún hoyo donde se pasó de pegar un wedge de segundo a un hierro 4. «En algún drive hemos tenido una diferencia de más de cien metros», reconocía ayer Walker.
Hubo que hacerse a las diferencias y no todos lo consiguieron con éxito. Cualquiera de los que opta al triunfo tiene su propia gran historia detrás. Walker se encuentra en plena confirmación de que su temporada pasada no fue flor de un día y que hay pocos que arranque el año con más fuerza que él. Matsuyama está demostrando que es uno de los jugadores que apunta a sólido top ten mundial en pocos meses, mientras que Bae busca su consolidación en el mejor circuito del mundo y Reed, ni más ni menos, que convertirse en el cuarto jugador de la historia del PGA Tour que gana cuatro torneos antes de cumplir 25 años. Los tres anteriores son Tiger Woods, Rory McIlroy y Sergio García.



