– El TPC River Highlands (Cromwell, Connecticut) ha recibido hoy la visita estelar del viento y el Travelers Championship ha dado varios giros de tuerca de dificultad (y emoción) en su segunda jornada. Por la mañana, cuando iban a salir a jugar los primeros partidos, había rachas que alcanzaban los 50 kilómetros y al final del día la media de golpes del campo pasaba de los 68,8 del jueves a los 70,7 de hoy, una diferencia de casi dos golpes muy significativa. Sin ir más lejos, uno de los dos líderes al final de la primera jornada, Austin Eckroat (-7), hoy ha jugado por encima del par, lo mismo que otros cuarenta jugadores más, bastante mas de la mitad de los competidores.
– Justin Thomas (-9) es de los que sienten un cosquilleo agradable, anunciador de cosas bonitas, cuando se levanta por la mañana y se encuentra un día ventoso. Tiene la convicción de que él será capaz de sacarle partido a tal circunstancia y hoy desde luego así ha ocurrido, pues ha firmado una excelente tarjeta de 64 golpes, seis menos en el día, para alcanzar el coliderato, junto a Scottie Scheffler (-9) y Tommy Fleetwood (-9). Y eso que el de Kentucky se ha tragado la vuelta entera con mucho viento del oeste, muy racheado y prácticamente siempre cruzado en cada hoyo. También Scheffler, que al final de su vuelta reconocía sentirse más que satisfecho por su juego. El Número Uno del mundo, de hecho, había llegado hasta un acumulado de -11, pero firmaba un doble bogey en el 17 tras enviar la bola al agua pegando el segundo tiro desde un bunker. Y todavía estaba a punto de liarla todavía más, pegando el cuarto golpe después de dropar y llegando de milagro a terreno seco.
– En ese mismo hoyo, y desde el mismo bunker de calle, se iría también al agua Rory McIlroy (-5), que hoy no ha sido capaz de ganar la partida al campo con cinco bogeys y cuatro birdies en su tarjeta… El viento le ha echado picante de verdad al torneo, porque además la tabla está muy apretada y todavía, a falta de 36 hoyos, podríamos incluir a más de veinte jugadores con opciones razonables de victoria. Rory, desde luego, es uno de ellos
– Hemos perdido la cuenta de las veces que Fleetwood se ha puesto mirando al triunfo, de una manera u otra, en los cerca de ocho años que lleva ya defendiendo con éxito sus derechos de juego en el PGA Tour (a ver: suma cinco segundos puestos, otros cinco terceros y 27 top 5). Pero todavía no ha conseguido esa primera victoria. Hoy se ha disparado con sendos eagles en los hoyos 13 y 15, para terminar firmando un 65. En el 13, par 5, pateaba desde menos de tres metros después de pegar un soberbio segundo tiro, madera de calle marca de la casa. Y en el 15, el par 4 corto, embocaba desde fuera de green, con enorme puntería y también una dosis de suerte, porque esa bola no iba todo lo bien tocada que debiera y de no haber encontrado el hoyo se hubiera salido de green por detrás con toda seguridad. Todo vale. Mucho más si es para que el inglés cante al fin victoria en Estados Unidos. Se lo merece más que la mayoría, aunque sólo sea por pura insistencia.
– J. J. Spaun (+4) ha ido hoy de menos a más después de arrancar con doble bogey en el hoyo 1 y de marchar cuatro más en los primeros cuatro hoyos… Sencillamente es que no pegaba ni un solo golpe sano. Aquello olía que apestaba a bajada de brazos y pequeño desastre, pero el flamante ganador del US Open encontraba la manera de reaccionar, igual que hiciera el domingo en Oakmont, y terminaba entregando una tarjeta más que digna de 71 golpes.
– El sábado, en principio, no va a soplar tanto el viento, así que lo normal es que se disparen de nuevo los registros. En este sentido, y en otros muchos, el partido estelar formado por Scheffler y Thomas promete emociones fuertes. Tampoco está nada mal la pareja que marchará justo por delante de ellos, formada por Fleetwood y Jason Day (-8, hoy vuelta de 66 golpes).



