– Ya decía Jack Nicklaus la semana pasada, cuando se refería a la cruda exigencia de su torneo, el Memorial, que ya hay muchos torneos con muchos birdies y que tampoco pasa nada por tener algunos en los que el par (y hasta el bogey) pueda ser bueno. Una de esas semanas festivalera y exuberante puede ser perfectamente la de este RBC Canadian Open en una sede de estreno, el recorrido Norte del TPC Toronto at Osprey Valley. Habrá que ver en todo caso cómo evolucionan las condiciones de juego, que hoy han sido magníficas, pero la primera jornada del Abierto canadiense nos ha dejado a dos líderes, el danés Thorbjorn Olesen (-9) y el chileno Cristóbal del Solar (-9), que han firmado sendas tarjetas de 61 golpes.
– Olesen lleva dos temporadas consecutivas obteniendo los derechos de juego del PGA Tour a través del DP World Tour. El año pasado pasó casi desapercibido al otro lado del Atlántico, pero esta temporada parece más entonado. Además, nunca debe perderse de vista a este gran jugador en un año de Ryder. Está metido ahí arriba (14º en el ranking clasificatorio del equipo europeo) y esta semana, en Canadá, podría acercarse todavía más y meterse en el radar de Luke Donald, a quien seguro que no le importaría nada tenerlo en la escuadra.
– Del Solar, no lo olvidemos, también es conocido como Mr. 57 desde que firmara el año pasado precisamente un 57 en la primera jornada del Astara Golf Championship, torneo del Korn Ferry Tour. Y no es que hoy fuera a repetir tal guarismo, pero en la recta final de su vuelta apuntaba razonablemente a un 59, teniendo en cuenta que venía diez abajo en este par 70 y terminaba por el par 5 del 18… Este año, en la primera división, apenas ha tenido todavía ocasión de brillar y puede que este sea su momento.
– El TPC Toronto es amable a la vista desde el tee y desde luego el rough no es el de la semana pasada, ni el de la próxima, en Oakmont. Pero al final, lo que son las cosas, tampoco pueden todos exprimir sus bondades. Las vueltas de 65 golpes se han metido por los pelos en el top ten del torneo, es cierto, pero no todos le han ganado al campo, ni mucho menos. Rory McIlroy (+1), por ejemplo, ha sido uno de los que ha tenido que irse al hotel escocido. El norirlandés, que cerraba su ronda con dos bogeys consecutivos, no ha terminado de carburar en ninguna parcela del juego. Todavía tiene margen sobrado para recomponerse y pasar el corte. Otra cosa sería pensar en metas mucho más altas, pues ha concedido ya demasiada ventaja a demasiada gente. Aunque con este tipo nunca se sabe…
– Arranque notable del defensor del título, Robert MacIntyre (-5), que junto a Shane Lowry (-6), Rasmus Hojgaard (-6), el imprevisible Danny Willett (-5), Paul Waring (-5) y el citado Olesen componen una nutrida avanzadilla europea en tierras canadienses, donde no gana un estadounidense desde que lo hiciera Dustin Johnson en 2018. Ay, qué tiempos aquellos en los que D.J. campaba a sus anchas en el mejor circuito del mundo…



