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Tiger Woods habló sobre el acuerdo con el PIF, la Ryder Cup y los cobros y el nuevo PGA Tour

Atrapados en el Día de la Marmota

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Tiger Woods, en el foco de todas. las cámaras hoy en la presentación del Hero World Challenge. (Photo by Kevin C. Cox/Getty Images)
Tiger Woods, en el foco de todas. las cámaras hoy en la presentación del Hero World Challenge. (Photo by Kevin C. Cox/Getty Images)

No hay muchas oportunidades de hablar con Tiger Woods. Retirado de la circulación competitiva por culpa de su última operación en la espalda, hay que esperar a alguna ocasión especial para tenerlo delante de un micrófono y dispuesto a responder a todas las cuestiones. Hoy ha sido uno de esos días en la previa del Hero World Challenge, torneo donde, aunque este año no juegue porque su salud no se lo permite, su fundación es parte activa. Realmente es su torneo.

Los dos temas más importantes que ha abordado, más allá de su salud, han sido la negociación entre el PGA Tour y el PIF y las noticias que apuntan a que los jugadores norteamericanos van a cobrar por jugar la Ryder Cup. Hay que decir que la decepción en el primer aspecto es absoluta. Un día más con lo mismo. No salimos del Día de la Marmota.

«Todos los que estamos siendo parte de este proceso pensamos que iba a suceder más rápido. Incluso aunque hubiéramos cerrado un trato, aún estaríamos en manos del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Claro que nos habría gustado tener algo más concreto y más adelantado, pero las conversaciones son muy fluidas, estamos trabajando. Las cosas se mueven y son constructivas», aseguraba hoy Tiger en Bahamas. Los mismo de los últimos meses. Se está trabajando, se avanza, pero ningún detalle sobre las líneas maestra de lo que podría ser el acuerdo. «Creo que algo se hará, pero no sé de qué forma», apunta.

Tiger sólo ha comentado que el trabajo que se está realizando y el golf de futuro que vislumbra está en la línea de lo que han expresado los aficionados en las diferentes encuestas que se han realizado. «Preguntamos a los fans sobre lo que deberíamos hacer para mejorar su experiencia, cómo quieren ver el golf y cómo pueden participar en él. Estamos intentando activar todo eso, ponerlo en marcha en 2025 de alguna manera e ir modificando sobre la marcha en los siguientes años, así como en las negociaciones del nuevo contrato de televisión. Nos estamos moviendo sobre la marcha para tratar de dar a todos el mejor producto, así como dotar al golf de la paz que necesita. Han sido tiempos muy difíciles para el golf». Ya ven, declaraciones de intenciones, pero ninguna concreción. Nada nuevo bajo el sol.

Sobre la posibilidad de que el DP World Tour y el PIF estén negociando en paralelo, Tiger tampoco aportó gran cosa. «Esto es una negociación activa y las cosas están sucediendo diariamente, semanalmente y está evolucionando. Todos queremos superar esto y hacer lo que sea mejor para el Tour. Habrá cosas que sean más difíciles de encajar, pero al final vamos a conseguir un producto mejor para todos los aficionados y obtener la paz que necesitamos desesperadamente».

En cuanto a la Ryder Cup, Tiger sí fue más concreto. Nos referimos al asunto de que los jugadores cobren por jugar. «Ya tuvimos esta misma conversación en el 99, en Brookline. No queríamos que nos pagaran, sino que nos dieran más dinero para obras de caridad, fundaciones labor solidaria. Los medios le dieron la vuelta y dijeron que queríamos cobrar. No es eso. Si la Ryder genera tanto dinero por qué no podemos destinar algo a varias organizaciones benéficas. Qué hay de malo en que cada jugador, 12 jugadores, reciba un millón de dólares y la posibilidad de repartirlo entre organizaciones benéficas en las que están involucrados. Nunca se ha tratado realmente de recibir un pago, sino de cómo podemos asignar fondos para ayudar a nuestro deporte o ayudar a las cosas en las que creemos. ¿Qué hay de malo en poder asignar más fondos?», explica.

Está claro que Tiger está a favor de que el dinero llegue a los jugadores, pero siempre que sea para repartir entre organizaciones benéficas. Lo que se publicó este año en Estados Unidos es que a partir de ahora la idea es que el dinero fuera al bolsillo del golfista y que tendría libertad para utilizarlo en lo que quisiera, una organización benéfica o para comprarse otra casa.  «Espero que reciban cinco millones de dólares cada uno y lo donen todo a la caridad, diferentes caridades. Me parece estupendo. ¿Qué hay de malo en ello?», concluye.

En cuanto a la postura de los jugadores de Europa de no cobrar e incluso afirmar que estarían dispuestos a pagar por jugar la Ryder, Tiger viene a decir que allá ellos. «Está bien, están en su derecho de decirlo. Si los europeos quieren pagar para estar en la Ryder, es su decisión, es su equipo. Sé que cuando es en suelo europeo sirve para subvencionar la mayor parte de su Tour, así que es un gran evento para el Tour Europeo. Si quieren pagar por jugar en él, que así sea».

Por último, respecto a la nueva estructura de torneos del PGA Tour para 2026, con torneos de menos jugadores, Tiger se muestra a favor. «La mayoría del Tour está de acuerdo. El Consejo de Jugadores estuvo involucrado, los subcomités del Consejo estuvieron involucrados y fue unánime… Para presentar un mejor producto tenemos que redefinir lo que es un profesional del Tour, racionalizarlo. Sí, las oportunidades de juego se han reducido en cierto modo, pero también tenemos las acciones de los jugadores, lo que nunca había sucedido antes. Así que, los jugadores que están jugando, van a ser bien compensados en el futuro, algo que no sucedió antes», señala.