
Tiger Woods acapara de nuevo todos los focos en su estreno en el PGA Tour en este año 2012…
Será a partir de mañana en el AT&T Pebble Beach National Pro-Am, que se disputa en tres campos (Pebble Beach, Spyglass Hill y Monterey).
Las sensaciones del otrora Número 1 no pueden ser mejores. Su optimismo y energía parecen asimismo desbordantes. Allí, en tierras de California, Tiger ha vuelto a repetir que a día de hoy entiende perfectamente lo que Sean Foley, su entrenador, andaba buscando y que se encuentra pletórico de fuerzas, de salud y de confianza.
Además, el Tigre ha encontrado una nueva motivación en su intento de retomar el camino de la victoria, por si no tuviera pocas. Lo explicaba con sencillez y claridad: "mis hijos están llegando a una edad en la que quieren ver a su padre en la televisión. Cuando voy a jugar un torneo me preguntan si voy a salir en la televisión. Y yo les digo que tengo que jugar bien… Entonces me dicen: papá, por favor, juega bien…". Y puntualizaba: "esto es lo que más satisfacción me da ahora en la vida, así que el golf es, seguro, aún más agradable de lo que solía ser".
Lo dicho. Pleno de motivación.
Lo más granado del circuito americano tratará de retrasar aún más el retorno victorioso de Woods, aunque no estará Kyle Stanley, ganador la semana pasada en Phoenix.


