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Los Woods caen en el primer hoyo de desempate del PNC contra los Langer

Tiger y Charlie chocan contra el telón de acero

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Tiger Woods y Charlie celebran el hoyo en uno del pequeño este domingo. (Photo by Mike Ehrmann/Getty Images)
Tiger Woods y Charlie celebran el hoyo en uno del pequeño este domingo. (Photo by Mike Ehrmann/Getty Images)

No se puede hacer mucho más para ganar un campeonato. Vuelta de 57 golpes, un hoyo en uno e igualando el récord del torneo. Todo esto lo han hecho este domingo Tiger Woods y su hijo Charlie para conquistar el PNC Championship. En el 99 por ciento de los escenarios deberían haber ganado el cinturón que acredita al vencedor de esta entrañable cita navideña desde 1995, pero hay un uno por ciento que se llama Bernhard Langer que hoy estaba delante. El telón de acero. Un señor que lleva 40 años ganando torneos de golf.

Don Bernardo y su hijo Jason se han adjudicado la victoria en el Ritz Carlton Golf Club de Florida tras derrotar a Tiger y Charlie en el primer hoyo de desempate. Han ganado a lo grande, de la única manera que hoy se podía tumbar a los Woods, con un eagle sensacional, embocando un putt de unos cinco metros. Por supuesto, lo metió papá Langer y su putter escoba, aunque hay que darle todo el crédito a Jason por su fabuloso segundo golpe. Es la sexta victoria de Bernhard en el PNC Championship, la cuarta con su hijo Jason, 24 años, un magnífico jugador de golf amateur que trabaja en el mundo financiero.

La sonrisa de Tiger al ver a Langer embocar el putt ganador lo explicaba todo. Era algo así como, madre mía, lo ha vuelto a hacer, una vez más metiendo putt de media distancia para ganar un torneo. Modo Langer. El hombre de acero. 67 años. De locos.

La última ronda del PNC Championship ha sido un espectáculo, una gozada. El mano a mano entre los Langer y los Woods está muy arriba en el top de mejores días de golf en 2024. Un extraordinario intercambio de golpes. Un nivel de golf altísimo. Sí, las condiciones han sido perfectas, sí, no ha soplado una gota de viento, sí, las banderas se han puesto asequibles y los greenes ruedan como alfombras, pero hay que ponerse ahí y hacer 15 bajo par, a un solo golpe de la vuelta más baja de la historia de este torneo.

Bernhard Langer celebra su putt de eagle en el desempate del PNC Championship. (Photo by Mike Ehrmann/Getty Images)
Bernhard Langer celebra su putt de eagle en el desempate del PNC Championship. (Photo by Mike Ehrmann/Getty Images)

Los Woods han llevado la iniciativa desde el principio, arrancando con un magnífico birdie de Tiger en el hoyo 1 desde fuera de calle y con una posición muy mala. Decimos de Tiger poque lo hizo todo él, la salida, el segundo tiro y el putt. Sin embargo, Charlie aportó lo suyo. De hecho, si hubiera que mojarse, diríamos que estuvo un punto por encima de su padre en conjunto. Es poderoso desde el tee, pega muy buenos tiros y con mucha intención, su juego corto es excepcional, patea como los ángeles y ha demostrado que soporta más que bien la presión.

Así lo ha demostrado en la salida del hoyo 18, el último del torneo regular, con Tiger fuera de posición. «Necesitamos una buena, Charlie», le dijo el campeón de 15 Grandes. «Lo tengo claro», respondió sin inmutarse el niño de 15 años. Y clavó la salida al centro de la calle. O con el magnífico approach el 18 para dejarse el birdie asegurado con los Langer presionando con un putt lejano de eagle. Por no hablar, claro del hoyo en uno, el primero de su vida, que ha conseguido en el 4. Lo ha celebrado Tiger más que el propio Charlie.

Tiger ha estado bien, sólido desde el tee y pegando buenos tiros cuando la situación estaba más apretada. También ha fallado algunos, lo normal en su situación, sin competir desde el pasado Open Championship y con la enésima cirugía a sus espaldas. Ha estado mejor de lo que podía esperarse, aunque no le falta razón cuando dice que aún le queda para ser competitivo al máximo nivel. ¿Lo volverá a ser? Parece difícil, pero apostar contra Tiger es siempre una mala idea.

Los Woods han tenido la gran oportunidad de ganar el torneo en el hoyo 17. Los Langer han sacado el par a duras penas y Tiger se ha dejado una opción de birdie razonable de unos cinco metros. No era un putt fácil, con una caída algo ambigua y ninguno de los dos lo ha metido. Habrían salido con un golpe de ventaja al 18 y habrían tenido el triunfo en la mano. Todos saben que a los Langer hay que rematarlos cuando están en el suelo. No queda otra.

Hay que quitarse el sombrero con Bernhard. Con la cantidad de torneos que ha ganado, sólo 47 en los últimos 17 años en el PGA Tour Champions, sigue teniendo hambre de victoria. Porque hoy ha sostenido a la pareja en todo momento. Jason ha tenido momentos brillantes, sólo faltaba, como los dos segundos tiros en el 18, hoyo regular y desempate, pero papá Langer es que el ha permitido llegar con vida al 18, con segundos tiros impresionantes y un putter letal.

El PNC Championship ha sido una manera fantástica de cerrar el año. Tiger y Charlie, si nada lo impide, volverán el año que viene para intentar ganarlo por primera vez y enfrente volverán a tener a Bernhard Langer… Siempre Langer.

Resultados finales del PNC Championship 2024