Tiger Woods y Donald Trump jugaron este domingo una ronda de golf en el Trump International de Doral, recorrido situado en Miami y del que es dueño el presidente de Estados Unidos. Así lo manifestaron varios periodistas norteamericanos que siguen la actividad del actual inquilino del despacho oval.
No es la primera vez que se les ve juntos, pero sí es un encuentro más que significativo si tenemos en cuenta que la semana pasada el PGA Tour mantuvo una reunión en la Casa Blanca con el mandatario para tratar de acelerar el acuerdo con el Fondo de Inversión Pública Saudí. A esa reunión acudieron Jay Monahan y Adam Scott y, en principio, estaba prevista también la presencia de Tiger, aunque finalmente se cayó tras conocerse el fallecimiento de su madre.
No ha trascendido nada más de ese encuentro en el campo de golf, pero no parece difícil adivinar que se habló y mucho del futuro del golf y de esas vías de solución de la actual fractura que vive este deporte. Algunas fuentes apuntan a que Charlie, el hijo de Tiger, también estuvo con ellos.
Al acabar la partida, Tiger Woods se desplazó a Torrey Pines para jugar el Genesis Invitational que arranca el próximo jueves, mientras que el presidente americano viajó a Nueva Orleans para asistir a la victoria de los Eagles de Philadelphia frente a los Chiefs de Kansas City en la Superbowl. Es probable que, precisamente en la previa del Genesis, Tiger aporte algo más de luz sobre este cara a cara en el campo de golf con Donald Trump.



