
Ernie Els y Nick Watney registraron las peores tarjetas del día en la segunda jornada del The Tour Championship. Las siguientes fueron, entre otras, las de Tiger Woods y Sergio García (73)…
Tiger volvió a tropezar en la misma piedra. Tiene muchas dificultades para encadenar dos rondas de golf consistentes. Desde el principio se vio que no era el mismo Tiger que el jueves. Consiguió salvar los muebles hasta el hoyo 7. No andaba fino desde el tee, pero se las arregló para colocarse uno abajo en el día, merced a dos birdies y un bogey. No obstante, Woods estaba jugando con fuego y en East Lake lo normal es acabar quemándose. Y eso es lo que pasó…
En el hoyo 8 volvió a fallar la calle y aquí ya no pudo hacer la recuperación. Enlazó un error tras otro y acabó firmando un doble bogey doloroso. Tiger no estaba cómodo y ya se intuía que sería un día largo para el Número 2 del mundo. Siguió luchando y sacó birdies en el 9 y en el 13, pero sus errores le costaron caro. Cuatro bogeys en los hoyos 11, 12, 16 y 17. Concretamente, el del 12 fue una demostración de que Woods estaba más preocupado ayer de su swing que del propio juego. Hizo bogey desde el centro de la calle y tripateando desde menos de seis metros. Uno de esos errores habituales de Tiger cuando la vuelta no rueda como la seda. Acabó peor de lo que empezó, con muchas dudas y se fue corriendo a la calle de prácticas después de firmar la tarjeta. “Esto es golf. Hoy no ha salido nada, no le pegué bien. Voy a pegar unas bolas y a patear un poco”, señaló. Tiger hizo siete golpes más que el jueves, fallando dos calles más, dos greenes más y tirando seis putts más. Woods ha dado un paso atrás enorme para ganar la FedEX Cup, pero aún no ha enseñado la bandera blanca. Sigue bajo par a seis golpes de la cabeza. Sabe que si hace un gran fin de semana aún puede tener opciones. ¿Podrá hacerlo? Esa duda la tiene mucha gente, incluido el propio Tiger.
Sergio (+2) vivió una vuelta parecida a la de Tiger. Firmó 73 golpes, sustentados en un mal día de tee a green. Apenas cogió la mitad de los greenes, lo que supone un auténtico sufrimiento en East Lake, ya que recuperar no es nada sencillo. Y el campo tampoco le regaló nada. Más bien al contrario.
De sus tres birdies, dos fueron dados y sólo el del ‘9’ llegó tras embocar un muy buen putt de algo menos de tres metros. El resto fue sufrimiento y remar durante todo el día. El de Borriol sólo cazó nueve greenes, una cifra que te garantiza un tremendo dolor de cabeza en East Lake. Quizá lo que mejor define el duro día de Sergio en la FedEX es cómo empiezó y acabó su tarjeta, con sendos dobles bogeys en el 4 y el 16.
La victoria final parece casi una quimera para Sergio García, especialmente si no consigue recuperar las mejores sensaciones con su juego largo. Aún así, cada puesto ganado en esta Final de la FedEX Cup cuenta y mucho, así que lo último que le veremos será arrojar la toalla.


