Agotarse con apenas 22 años de edad también es posible. Y quien no lo crea, sólo tiene que preguntárselo a Tom Kim, que regresa este jueves a la acción en el Shriners Children’s Open del TPC Summerlin, torneo que ha ganado dos veces consecutivas en las dos ediciones anteriores y que significa su regreso al PGA Tour después del tremendo ‘cortocircuito’ que sufrió en el primero de los tres eventos de las series finales de la FedEx Cup en agosto.
Cerrando su última ronda en el FedEx St. Jude Championship con bogey, doble bogey y doble bogey, pasó de ocupar en la proyección de la clasificación general del circuito el puesto 46º, que le habría permitido jugar el BMW Championship y pelear por estar en la gran final de Atlanta, a caer al puesto 51º y quedarse fuera. Un auténtico varapalo que, muy probablemente, fue la consecuencia de una temporada muy exigente para el surcoreano.
Kim llegó a jugar nueve semanas consecutivas entre mayo y junio. «No tenía otra opción con el nuevo calendario», reconoce. «La diferencia entre el puesto 50º y el 51º es grande. Creo que estaba en el puesto 96º más o menos antes de empezar ese tramo de torneos, así que tuve que jugar mucho para intentar ascender». Una serie, con momentos álgidos como su cuarto puesto empatado en el RBC Canadian Open, la derrota ante Scheffler en el playoff del Travelers, el 15º puesto empatado en el Genesis Scottish Open o su octava plaza en los Juegos de París, pero insuficientes para lograr su objetivo.
No ganó torneos y eso le penalizó. «Este año me he jugado muchas cosas. Creo que por eso algunas partes consistentes de mi juego estuvieron un poco ‘apagadas’. No fue sólo el golf, hubo muchos detalles externos que influyeron. Creo que 2024 ha sido un gran paso de aprendizaje en mi carrera. Me tocó vivir situaciones difíciles y creo que las manejé de la mejor manera que pude», detalla.
No quiso entrar en más detalles, pero sí desveló que hizo «nueve o diez cambios antes de entrar en ese tramo de nueve semanas seguidas jugando». Y aunque no fue suficiente, trata de pasar página cuanto antes. Ya lo hizo, de hecho, con una notable actuación en la Presidents. Pero ahora quiere ir más allá regresando al torneo donde más feliz ha sido y donde acumula una media de 65,5 golpes por ronda con una peor tarjeta de 68. Una auténtica locura.
Kim pulsa desde hoy el botón de reinicio con la intención de sacarle partido a uno de sus puntos fuertes, el driver recto. «Hay que intentar aprovechar esa ventaja. Si te organizas bien los primeros 12 hoyos, llegas al 13, que es un par cinco muy, muy accesible, que lleva a un par tres muy corto, un par cuatro manejable y otro par cinco seguido. Ahí hay muchas opciones de birdie, sólo hay que elegir cuándo atacar porque podrías jugar la ronda más aburrida de seis bajo par aquí».
El último jugado en ganar tres veces seguidas un mismo torneo del PGA Tour fue Steve Stricker en el John Deere Classic, entre 2009 y 2011. Un reto que buscará desde hoy para intentar mejorar el puesto 55º que ocupa en el FedEx Fall y asegurarse una plaza en esas posiciones entre el 51º y el 60º que dan acceso a los dos primeros eventos designados de 2025, el AT&T Pebble Beach Pro-Am y el Genesis Invitational.
«Voy a jugar en Corea también la semana que viene y será genial. No he vuelto a casa, no he jugando ante el público de mi ciudad natal básicamente desde antes de llega al PGA Tour. Han pasado dos años y medio o tres, pero podré hacerlo la semana próxima. Luego jugaré un torneo en Hong Kong y terminaré el año en el evento de Tiger y en el Grant Thornton«, desveló. Tres citas a las que le encantaría llegar con su tercer Shriners en el bolsillo pasando página del ‘cortocircuito’ de la FedEx.


