Tommy Fleetwood soltó este lunes en la previa de THE PLAYERS una de esas frases que retratan a la perfección la locura mental que es el golf. Una frase que vale para Shane Lowry, para cualquier profesional que haya dejado escapar un torneo y para cualquier amateur que salga del campo rumiando por no haber rematado una vuelta, un torneo o una oportunidad. “Prefiero estar peleando en el último hoyo, tirarla al agua y perder por uno, que acabar el 49º”, aseguró el inglés. Pocas veces se ha explicado mejor una de las grandes asignaturas de este deporte: cómo gestionar la frustración por no ganar. Nadie mejor que Tommy para echarte el brazo al hombro y consolarte.
Fleetwood fue preguntado por lo que le ocurrió hace dos semanas a Lowry, cuando tuvo el Cognizant Classic en la mano y no logró cerrarlo. Esto es lo que le diría al irlandés: “Eres mucho mejor estando ahí, aunque no ocurra, que no estando ahí en absoluto”, insistió. Ahí está seguramente una de las grandes verdades de este deporte. En golf, ganar es dificilísimo, y hay que valorar siempre y en cada semana lo que significa tener simplemente la posibilidad de lograr una victoria. O, al menos, entender que estar dolido por haber estado cerca es infinitamente mejor que irse a casa sin haber contado para nada. Parece obvio, pero es muy fácil de olvidar en la alta competición.
Fleetwood no habló únicamente desde la teoría. Habló desde la experiencia. Desde alguien que ha vivido muchas veces esa frontera difusa entre estar ahí para ganar y ver cómo el torneo se escapa. Al fin y al cabo, no ganó en el PGA Tour hasta la final de la FedEx Cup del año pasado. Por eso su mensaje tiene tanto valor. No se trata de maquillar la decepción, sino de ponerla en contexto. En el fondo, venirte abajo por no cerrar un torneo significa que has hecho muchísimas cosas bien para llegar a esa situación.
El inglés también explicó cómo intenta recomponerse después de una mala semana, otra reflexión que viene de maravilla para cualquiera que juegue al golf. Su receta no tiene nada de mágica ni de impostada. No habló de pasar página de forma artificial ni de forzar una reacción inmediata. Habló, más bien, de volver a lo básico. “No realmente. Creo que cada semana es una semana nueva”, explicó cuando le preguntaron cómo resetea. Lo simple a veces es lo más complicado.
Fleetwood desarrolló esa idea con bastante profundidad. “No me obsesiono con lo que pueda pasar la siguiente semana ni espero jugar genial ni me salgo del plan”, vino a decir. Su enfoque va mucho más por el trabajo y por la paciencia. “Siempre te sientes mejor cuando sabes que estás haciendo las cosas correctas y trabajando en las cosas adecuadas de tu juego”, señaló. Y añadió una idea esencial: “Muchas veces no obtienes los resultados de inmediato por hacer buen trabajo”. Así se mantiene la paciencia cuando no terminan de salir las cosas o se reacciona a una mala semana.
Es decir, para Fleetwood el camino no pasa por volverse loco después de una mala vuelta, ni por cambiarlo todo, ni por exigirse una remontada instantánea. Pasa por confiar en el proceso, entender que cada torneo vuelve a poner el contador a cero y sostener la línea de trabajo. “Si sabes que estás haciendo lo correcto, entonces en algún momento pasarán cosas buenas”, resumió.
Más allá de esa gran lección sobre la derrota y la reconstrucción, la frustración y la paciencia, Fleetwood también dejó otros detalles muy interesantes. Uno de ellos tuvo que ver con Luke Donald y la Ryder Cup. El inglés, que volverá a ser capitán europeo, representa para Fleetwood un modelo clarísimo de liderazgo. “Tiene un gran estilo de liderazgo”, aseguró. Y fue aún más preciso a la hora de definirlo: “Nunca va a ser el más ruidoso de la sala, pero como líder y capitán probablemente tenga la presencia más fuerte”.
Fleetwood explicó además que Donald genera una confianza enorme en el grupo. “Siempre me he sentido muy cómodo hablando con él y siendo abierto”, dijo, antes de elogiar su manera de gestionar al equipo. “Nadie siente que no puede decir algo”, señaló. Y, pensando ya en el futuro, dejó una confesión muy significativa: “Si alguna vez tuviera esa oportunidad en el futuro, por supuesto estoy intentando aprender todo lo que pueda”. Es decir, si un día le toca capitanear a Europa, Luke Donald sería claramente una referencia a imitar. «Creo que probablemente tengo muchos rasgos de personalidad similares a Luke, así que seguramente conecto mucho con su forma de liderar».
La otra cuestión llamativa de su comparecencia fue su reacción al saber que Tiger Woods no sería elegible para jugar THE PLAYERS aunque estuviera sano. Fleetwood se quedó perplejo. “Eso es increíble”, soltó en cuanto se lo comentaron. Su postura fue tan espontánea como rotunda: “Si Tiger Woods quiere jugar en cualquier sitio del mundo, creo que Tiger Woods debería poder jugar”. También tiró de ironía: «¿Tan malo es que no podría jugar aquí?», bromeó.


