– Tommy Fleetwood (-13) es el mejor en el TPC Southwind después de 36 hoyos. No es un brindis al sol o un análisis obvio basado sólo en sus dos espléndidas vueltas de 63 y 64 golpes que lo han situado como líder en solitario con cuatro golpes de ventaja del FedEx St. Jude Championship, es que el inglés es objetivamente el tipo que más calles está cogiendo y más greenes en regulación está cazando. Después, ni siquiera le ha hecho falta ser el mejor en los greenes, aunque tampoco lo está haciendo nada mal con el putter en las manos. Un ciclón, vaya.
– El juego se suspendía por culpa de una tormenta eléctrica con 21 jugadores en el campo pendientes de terminar su segunda ronda (se reanudará a las 7:30 del sábado hora local), pero el liderato holgado de Fleetwood no corre peligro en ningún caso cuando mañana se cierre definitivamente la segunda jornada. Collin Morikawa (-9) y Akshay Bhatia (-9) se sitúan de momento en segunda posición, a cuatro golpes del líder con la vuelta también finalizada, y tan solo Justin Rose (-9) podría arrimarse un poco más a la cabeza terminando con birdie en cada uno de los dos hoyos que le quedan, así que es inevitable no volver la vista atrás, sólo unos días atrás, y recordar el triunfo de otro ilustre jugador, Cameron Young, que al fin rompía el maleficio y conseguía ganar por primera vez en el PGA Tour.
– El neoyorquino vencía con autoridad la semana pasada y Tommy, desde luego, ha cogido la misma senda, aunque él, como era de suponer, no se hace ilusiones y se limita a exprimir el presente y a no renegar de su excelente proceder en este circuito, aunque sea todavía sin un triunfo que echarse a la boca: “Me alegra tener una oportunidad este fin de semana. Creo que es justo ahí donde quieres estar y seguir poniéndote a prueba. Sí, todavía no he ganado en el PGA TOUR, pero prefiero estar ahí arriba y no rematar del todo que no estar ahí. Y quién sabe, quizás este fin de semana sea el fin de semana”, señalaba después de terminar su ronda, a buen recaudo dos horas antes de que se abriera el cielo de Memphis. Fleetwood sabe muy bien que el golf puede romperte una y otra vez el corazón, pero ha aprendido a quererlo así.
– Young tuvo que terminar segundo en siete ocasiones antes de echar la puerta abajo. Fleetwood suma ya seis segundos puestos, aunque lleva más tiempo que el estadounidense en el circuito. Sea como sea, cada una con sus matices, son historias paralelas: dos extraordinarios jugadores con una anomalía en el historial, que bien pudieran resolverse en breve y en semanas consecutivas. Young, por cierto, andaba todavía luchando antes de la suspensión por ganar posiciones y ser todavía un factor durante el fin de semana (marchaba en el puesto 17º, con un acumulado de -4 y a falta de cuatro hoyos por jugar).
– Scottie Scheffler (-7) se mantiene de momento en una segunda línea, dejando hacer, pero sin perder de vista ningún objetivo, mucho menos a falta de 36 hoyos. La ronda de hoy del Número Uno del mundo ha sido verdaderamente extraña, porque raro es que Scheffler sea el peor jugador en el campo en alguna de las estadísticas del juego y hoy ha sido el que peor ha recuperado alrededor de los greenes (1/5). Le han caído cuatro bogeys, pero sigue siendo muy sencillo ver su botella medio llena: con semejante lastre todavía ha sido capaz de firmar un 66, cuatro menos en el día, gracias a los ocho birdies que alumbran su tarjeta. Terminaba la ronda realmente escocido, enfadado, pero ya se sabe que este tipo se marcha al hotel y regresa al día siguiente como si nada. Su venganza puede ser terrible…
– Kurt Kitayama (-8) se metió en este primer play off de la FedEx Cup gracias a su triunfo de hace dos semanas en el 3M Open, aunque su escalada, al parecer, no ha terminado. Llegaba esta semana a Memphis en el puesto 52 del ranking, y por tanto fuera del segundo play off, pero un tarjetón de 63 golpes lo ha aupado hoy en la proyección hasta el puesto 30º. El fin de semana promete emociones fuertes también para Jordan Spieth (-1), un experto funambulista que todavía tiene que confirmar que su temporada sigue adelante: llegaba en el puesto 48º del ranking y ahora, después de firmar registros de 69 y 70 golpes, se ha situado justo al filo del abismo en la proyección (50º). Spieth, como Fleetwood, sabe muy bien cómo y de qué manera puede el golf romperte el corazón. Y también ha aprendido que no queda otra que amarlo tal y como es.



