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Crónica y resultados de la primera ronda del Black Desert Championship

Un 60 y un hoyo en uno para celebrar el regreso a Utah seis décadas después

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Adam Svensson, con su caddie © PGA Tour
Adam Svensson, con su caddie © PGA Tour

La tercera parada del calendario otoñal del PGA Tour tiene muchos condicionantes especiales. Supone el regreso del circuito a Utah por primera vez en 60 años y el escenario elegido, el impresionante Black Desert Resort de Ivins, es uno de esos campos que no dejan indiferente a nadie. Fue el último diseño de Tom Weiskopf, ofrece unas vistas espectaculares al Snow Canyon State Park, entre campos de lava y los acantilados rojizos de Greater Zion, y recibe por primera vez a la gira más importante del mundo antes de ser escenario en 2025 de un evento del LPGA.

El contraste de sus calles verdes con las montañas de rocas rojas y la lava negra que las rodea hace que, junto a su espectacular topografía, deje imágenes pocas veces vistas en el mundo del golf. Phil Smith, socio y arquitecto de Weiskopf, calificó este recorrido como «el proyecto más difícil en el que he trabajado en toda mi carrera, una clase de cálculo, ecuaciones diferenciales y trigonometría envuelto en una lección de arte, con muchos detalles y dibujos precisos». Y el hecho de convertirse en la obra final de Tom, fallecido por un cáncer de páncreas cuatro meses antes de que terminaran las obras, deja en el ambiente la sensación de estar jugando sobre la obra cumbre de uno de los más afamados diseñadores de campos en Estados Unidos.

Weiskpof, miembro del Salón de la Fama del Golf Mundial, ganó su único major en 1973, en Royal Troon, superando a Jack Nicklaus, Johnny Miller y Neil Coates. Así que no sorprende que su última obra maestra incluya una oda al famoso par tres del hoyo ocho, conocido como Postage Stamp. En este caso, el ‘spin-off’ es el 17 de Black Desert, con la salida muy por encima del green creando la sensación de sello postal. El tercer par tres del campo recuerda al sexto del Riviera Country Club, con un bunker en medio del green. El green del par cinco del 13 está inspirado en el del 14 de Pebble Beach, con la parte trasera elevada y un obstáculo de arena profundo protegiéndola. Y los pares cuatro del 5 y el 14 son dos hoyos de riesgo-recompensa que se pueden alcanzar de uno con el driver.

Con estos precedentes y en la primera ronda del Black Desert Championship, que se estrena en el calendario, era de esperar que se viviera una primera ronda muy especial. Y Adam Svensson (-11) fue el encargado de ponerle un broche perfecto. Con 12 de 14 calles, más de un 83% de greenes en regulación, un eagle embocando un putt de casi 12 metros en su antepenúltimo hoyo del día y un birdie en el último, firmó el mejor resultado de toda su carrera en el circuito. Un sensacional 60 para celebrar el regreso del PGA Tour a Utah seis décadas después y ponerse al frente de la clasificación con dos golpes de ventaja sobre Henrik Norlander (-9) y Matt McCarty (-9).

«Es una de esas rondas en las que todo sale bien», dijo nada más finalizar un jueves en el que, de no haberse encontrado con la arena en el 18, podría haber peleado por un histórico 59 que ni siquiera se le pasó por la cabeza porque creía que estaba jugando un par 72: «Ni siquiera lo pensé, la verdad». Una primera jornada que no todos pudieron completar por falta de luz. Entre ellos, Jay Don Blake, el jugador de 65 años nativo de Utah y ganador una vez en el circuito al que se le concedió una exención para jugar esta semana el torneo número 500 de su carrera en la gira. Creció junto al resort, cuando sólo era un campo de lava, y marcha tres bajo par en 15 hoyos.

Svensson tiene una situación cómoda en la clasificación del FedEx Fall, que podría mejorar significativamente ganando (se podría 52º, puesto que da acceso a los eventos designados de 2025 además de asegurarse una plaza en el Masters). Pero sus perseguidores se juegan mucho más. Norlander llega como 131º de la tabla, así que está peleando por conservar los derechos completos de juego (que logran los 125 primeros). Mientras que McCarty, 232º de la clasificación, daría un salto gigantesco de mantenerse arriba y se metería de lleno en la pelea por mantener la tarjeta.

Una primera ronda del nuevo Black Desert Championship cuya guinda la puso Ben Kohles (-6), logrando el primer hoyo en uno del torneo. En una semana repleta de primeras veces, el estadounidense acertó en el par tres del 17 durante el turno de mañana. Fue también la primera vez que emboca con un solo golpe en el PGA Tour, aunque a lo largo de su carrera en otras giras ya había hecho varios hoyos en uno. Le sirvió para firmar una ronda de 65 golpes, seis bajo par, que sitúa en el sexto puesto empatado de la clasificación, en busca de su primera victoria en el circuito.

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