
Gonzalo Fernández Castaño tendrá que esperar un año más para disfrutar de un domingo excitante en Miami…
El domingo que perseguía con todas sus fuerzas cuando se vino a Doral hace diez días para preparar el torneo. Este año tampoco podrá ser. Una vuelta de 73 golpes hoy sábado ha dictado sentencia. El madrileño merodea el puesto 40º de la clasificación, muy lejos de dónde tenía previsto en su hoja de ruta previa al torneo.
Lo cierto es que el día empezaba a pedir de boca. Birdies en el 1 y el 2. En el primero pateando para eagle y en el segundo con un gran tiro desde la calle y un putt más que bueno de tres metros. Era el arranque que necesitaba para mirar hacia arriba.
Sin embargo, todo cambió a partir del segundo tiro del hoyo 3, curiosamente igual que ocurrió con Rafa Cabrera Bello. Gran salida y al agua desde la calle. Uno de esos golpes que hacen pupa y dejan huella. Siguió otro bogey en el hoyo 4 y un doble bogey en el 5. Sangría.
De repente, Doral volvía a poner a prueba ese cambio de actitud en el que lleva trabajando desde hace tiempo Fernández Castaño. Hoy se ha vuelto a notar ese esfuerzo. No es flor de un día. En el tee del hoyo 6 parecía que “iba a desintegrarme como un azucarillo”, confesaba el propio Gonzalo tras la vuelta. (Pincha aquí para ver la entrevista completa). Sin embargo, ha conseguido rearmarse y reaccionar. Incluso volvió a ponerse bajo par en el día con un eagle espectacular en el 8 y un gran birdie en el 10. Aún tuvo otra oportunidad muy buena de birdie en el 9 que se escapó.
Finalmente, la vuelta volvía a torcerse, pero al menos salvaba los muebles con una tarjeta de 73 golpes para un total de -1. Otro domingo cualquiera en Miami. “Sí, otro domingo coñazo”, bromeaba Gonzalo después de la ronda.


