
Gonzalo hace malabares para pasar el corte y McIlroy domina con puño de hierro
Gonzalo Fernández-Castaño aún no sabe si pasará el corte en el Honda Classic, pero al menos se ha ganado el derecho a una moratoria.
El jugador madrileño ha tirado de casta y espíritu de lucha para agarrarse al PGA National como a un clavo ardiendo.
Ha hecho 69 golpes en la segunda ronda para un total de PAR, un resultado que estará en el alambre hasta el final del día. Queda todo el turno de tarde por delante para saber si juega el fin de semana, por lo que será una larga y tensa espera en Palm Beach Gardens para Gonzalo. El par ha perdido posiciones esta mañana en el Honda Classic, y es que las condiciones de juego son mejores que ayer. Ha salido el sol, las calles se están secando y de momento apenas sopla el viento. Es decir, el campo se juega algo más corto y algo menos traicionero, hay más vueltas bajo par que sobre par, aunque eso sí, tampoco es jauja. El PGA National se defiende solito y el PAR podría entrar perfectamente cuando caiga el sol.
En cualquier caso, Gonzalo se ha sacado de la chistera esta puerta abierta al fin de semana. Ha hecho malabares para dejarse una opción. El asunto, en el búnker de green del hoyo 8, no pintaba demasiado bien. El madrileño, que empezó por el 1, firmó un bogey en el hoyo 6 tras pegar una señora escapada por la derecha. Estaba +1 en el día, +2 total y con un putt de par de unos cuatro metros en el citado 8. Delicado. El drive es a día de hoy su principal caballo de batalla. No estar fino desde el tee en el PGA National y tener opciones de jugar los cuatro días significa que hay otras cosas que has hecho muy bien. Declaraciones de Gonzalo en VÍDEO para la Federación de Golf de Madrid.
Gonzalo ha desplegado su arsenal de recursos para aferrarse al torneo. Salvaba el par en el 8 y poco después se fabricaba un birdie prodigioso en el hoyo 10, el hueso del día, un par 4 en el que esta mañana se tiraba a green con madera 3. En el 12 apareció el punto de magia que hacía falta. Embocó un aprochito desde el rough, a la izquierda de la bandera. Tampoco estuvo mal lo que hizo en el 14. Volvió a fallar la salida, esta vez por la izquierda y se salvó del fuera de límites por menos de un palmo tras rebotar la bola en un árbol. Aprovechó la carambola para sacarse un tirazo desde el rough, con la bola mal colocada, a green.
En el 15 volvió a repetir momento estelar, como ayer. Si el jueves pegó un tirazo a un metro de la bandera, hoy ha metido un soberano putt de birdie de 15 metros. En ese momento, Gonzalo se colocó bajo par en el torneo y tenía el corte en el bolsillo, sin embargo la Trampa del Oso no podía pasar sin dejar su marca. Lo castigó con un bogey en el 17 y después no fue capaz de sacar el birdie en el 18 tras fallar de nuevo la salida al búnker. Su tarjeta.
Las sensaciones, en cualquier caso, son positivas, por el espíritu de lucha y por la mentalidad, por ese decir aquí estoy yo que quiero jugar el fin de semana. Ha sido una vuelta de pico y pala, de esas que dejan muchas veces más satisfecho que otras donde todo sale más rodado.
Hablando de juego rodado, y casi cuesta abajo, Rory McIlroy (-11) se mantiene al frente del torneo con una autoridad incuestionable. Ha hecho 66 golpes, y eso que arrancó con dos bogeys en el 11 y en el 12. Su reacción fue poderosa. Hizo cinco birdies en ocho hoyos y volvió a ponerse al frente de las operaciones. Tiene tres golpes de ventaja sobre Russell Henley y cuatro sobre Lee Westwood, a expensas de lo que pueda suceder en los partidos que quedan. Por cierto, Sergio García está jugando, precisamente, el turno de tarde. Quien no pasará el corte es Phil Mickelson (+1), tras firmar 70 y 71 golpes.


