Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Thomas Detry desbloquea la nueva dimensión a lo bestia
El belga conquista su primera victoria en el PGA Tour con un tirazo en el 16 y siete golpes de ventaja

Thomas Detry desbloquea la nueva dimensión a lo bestia

Compartir
Thomas Detry posa con el trofeo de campeón en Phoenix.
Thomas Detry posa con el trofeo de campeón en Phoenix.

¿Qué crees que te falta para ganar un torneo? Thomas Detry (-24) no volverá a escuchar esa pregunta en su vida. O al menos en bastante tiempo. Se acabó. Se abrió la lata. Tiró la puerta abajo. Este domingo ha conquistado la victoria en el WM Phoenix Open. La primera de su carrera en el PGA Tour. La segunda de su vida como profesional. El golfista de seda al que le faltaban triunfos ya tiene uno importante. Ha desbloqueado la nueva dimensión y ahora hay que frotarse las manos.

Es lo que ha hecho y cómo lo ha hecho. Ha ganado en un gran torneo, con una ronda final en la que ciertamente empezó con una muy buena ventaja de cinco golpes, pero donde no le pusieron las cosas fáciles. Le apretó y de qué manera Scottie Scheffler viniendo desde atrás. Le apretó Jordan Spieth. Le apretó Michael Kim. Y, sobre todo, le apretó de lo lindo Daniel Berger. Fueron a por él, a crearle dudas, a avivarle los fantasmas que tanto le han acosado en los últimos años.

La respuesta de Detry ha sido fabulosa. Ha aguantado con temple, con un buen plan de juego, siendo agresivo sin perder la cabeza y pegando los tiros que hacían falta en los momentos precisos. Metió dos putts muy importantes de más de cuatro metros en los hoyos 1 y 3. Esto te da tranquilidad. Salvó un buen par en el 5 tras fallar la salida. Ejecutó un tiro extraordinario en el 11 para decir aquí estoy yo, empiezan los últimos nueve y voy a por ello, buscando un trapo que estaba muy pegado al agua y dejándose un putt de birdie de menos de tres metros. Dentro.

No obstante, el torneo se resolvió en los hoyos 15 y 16. Hasta ahí, Berger le apretó la soga cuanto pudo. Primero metió un putt de birdie delicado de poco más de un metro. Uno de esos putts que ha fallado más de una y dos veces en el pasado. Incluso, esta vez estaba tentado de marcharse por la parte baja, pero acabó en el fondo. Poco antes había hecho un gran birdie Berger y se había puesto a dos golpes. Necesitaba ese putt. Lo sabía.

Acto seguido, Detry pegó el golpe del día, del torneo y de su vida. Y lo hizo en el hoyo más ruidoso del mundo. En el par 3 del estadio del TPC Scottsdale. El rincón del golf donde cada golpe se vive como un partido en la bombonera. No hay más presión. Berger te está llevando al límite y un buen puñado de miles de espectadores están deseando que te estrelles. El drama es adictivo. Era la prueba del millón. La entrada por la puerta de grande al paraíso de los ganadores. Nadie podrá decirle después de hoy que no sabe cerrar torneos. Nadie.

Qué tirazo. Tenía algo más de 160 metros a la bandera y la dejó a poco más de un palmo. Se acabó. Se abrió la lata. Tiró la puerta abajo. De hecho, fue Detry quien descompuso a Berger, y no al revés. El estadounidense urgido por el gran nivel del belga se tiró a por la bandera con más ímpetu de la cuenta, se voló el green y terminó haciendo bogey. Volvieron los cinco golpes de ventaja y aún se amplió la cuenta en el 17 con otro gran birdie, en este caso con un putt de unos seis metros. Acabó ganando con siete de margen. A lo bestia. Con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos. Vuelta de 65 golpes.

A Spieth (-16) no le dio para ganar, ni siquiera para poner en apuros a Detry, pero sí ha demostrado que estamos legitimados para creer que está de vuelta. O al menos en camino. El par que sacó adelante en el hoyo 11, desde el desierto, teniendo que pegar con un putt a zurdas para sacar la bola de un arbusto es puro Jordan. Una gozada. También se puede decir que Justin Thomas (-15) está cada vez más cerca. Son muchas semanas firmando buenos resultados. No gana, pero lo ronda. Hoy acabó con un eagle embocando desde la calle en el 18.

Por contra, quien acabó como el rosario de la aurora fue Scottie Scheffler (-9). Un putt muy corto que se escapó en el hoyo 9 para ponerse cinco menos en el día y un tiro muy malo en el 12 lo tumbaron. A partir de ahí no dio una a derechas. Se entregó. Irreconocible. Parcial de cinco más en siete hoyos para acabar en el puesto 25º. Se le salió la cadena como parecía que era imposible que a él se le saliera.

Thomas Detry conquista la primera victoria de un golfista belga en el PGA Tour. Además, se acerca al top 20 del mundo y da un salto de gigante en la clasificación para la Ryder Cup. Otro que levanta la mano y grita: «cuenten conmigo para Bethpage». Siempre podrá recordarle a Luke Donald el tiro que pegó en el hoyo 16 cuando alguien le hable de la presión y tal…

Resultados finales del WM Phoenix Open