Gonzalo Fernández Castaño ha comenzado el Barracuda Championship con un balance de siete puntos y se ha situado en la mitad alta de la clasificación, a once de Zach Sucher, que firmó un resultado astronómico de 18 puntos. No es un mal resultado para el español, ni mucho menos, aunque la vuelta deja un ligero regusto amargo, ya que por momentos pudo conseguir un balance extraordinario.
Gonzalo cumplió a la perfección con la primera parte del plan. En un torneo tan especial, con un formato stableford modificado, la estrategia de inicio no podía ser otra que dejarse muchas opciones de birdie. Recuerden, en el Barracuda Championship el resultado se obtiene por puntos: el eagle vale cinco, el birdie dos, el par cero, el bogey menos uno y el doble bogey o peor menos tres. Es decir, hay que hacer muchos birdies y atacar y atacar.
Gonzalo lo tenía claro y así empezó su participación en el recorrido Montreux de Reno, en Nevada. Comenzó metiendo un putt quince metros en el hoyo 10. Magnífico. Y completó los primeros nueve hoyos con un balance fantástico de ocho puntos, en una proyección fabulosa de 16. No habría sido líder, pero se habría situado en la segunda plaza.
En los segundos nueve hoyos se siguió dejando muchas opciones de birdie, pero el plan empezó a fallar en los greenes. El putt dejó de acompañarlo y las compuertas se cerraron. En el hoyo 1 se le escapó un birdie de unos dos metros; en el dos se le volvió a ir otra opción de dos metros; en el tres casi la mete desde el rough, pero la bola quedó asomada al hoyo; en el 4 salvó un gran par desde tres metros, pero en el 5 falló un putt de par de un metros (su único bogey del día), en el 8 hizo tres putts para par y en el 9 volvió a errar desde un metro y medio. Demasiadas ocasiones al limbo.
El juego largo de Fernández Castaño ha vuelto a demostrar que está entre los mejores del PGA Tour, con 11 calles y trece greenes cazados, pero necesita una vuelta redonda con el putt para meterse realmente en la pelea por las victorias. Es sólo una cuestión de detalles.
El líder es un desconocido, Zach Sucher. Pertenece a la vía Merritt, abierta hace justo una semana con su victoria en el Quicken Loans National. Ya saben, un jugador que no ha hecho prácticamente nada en todo el año y que, de repente, logra un triunfo. Sucher sólo ha pasado cuatro cortes en 16 torneos y nunca ha estado para ganar. Empezó con 18 puntos, nueve birdies sin errores, y tiene tres de ventaja sobre el brillante joven Patrick Rodgers y cuatro sobre el veterano Ricky Barnes.



