
Rafa Cabrera Bello ha hecho una de las machadas de este WGC Accenture Match Play.
El jugador canario ha eliminado a Lee Westwood levantando un partido que por momentos pareció perdido.
Después de los primeros nueve hoyos, marchaba el español tres abajo contra todo un top ten mundial y ex Número 1 del mundo. Westwood pasa por ser uno de los jugadores más sólidos del planeta. Vete preparando si el inglés te ha sacado semejante ventaja a la mitad del recorrido. En esos momentos, alguien como él tira de experiencia y de recursos en el juego largo para irte apretando la soga al cuello. Pero Rafa hace tiempo que ha dejado de ser un jugador impresionable. Planta cara dónde y cuándo haga falta. Y, además, tenía una cuenta pendiente con este torneo. La derrota contra Jason Day el año pasado aún no había cicatrizado. Apretó los dientes y puso el pie en el acelerador. El mensaje estaba claro: “Lee, esto no está aún acabado”.
Cabrera Bello hizo birdie en los hoyos 10, 12 y 14 y empató el duelo ante la incredulidad del jugador inglés. Westwood, jugador top se volvió a poner por delante en el hoyo 15. Las casa de apuestas cerraron este capítulo. Más de uno se fue a la cama seguro de que el viernes vería a Westwood en la parrilla de salida de la segunda ronda. Craso error. Rafa aún tiene una carta en la manga.
El golfista de Maspalomas ganó el hoyo 18 con un par y forzó el desempate. Carita de circunstancias de Westwood. Sabía que el tema se le había puesto muy feo. Y tanto. Cabrera tenía guardada una última sorpresa. Birdie en el primer hoyo de desempate (hoyo 1) y victoria por la puerta grande.
Cabrera Bello ya está en la segunda ronda, donde se enfrentará al alemán Martin Kaymer, a quien ya derrotó en el Volvo World Match Play de Finca Cortesín el año pasado. La espina está más que sacada. Ni rastro de la cicatriz.


