Todo empezó como una gracia. Miren esa mexicanita que cada día se parece más a Tiger Woods… Cómo le pega a la bola, cómo gana un torneo detrás de otro, qué carisma, que simpatía…
Bueno, pues lo que empezó como una gracia hay que tomárselo ya muy en serio. Lorena Ochoa va lanzada a la historia. No queda mucho para que la comparación sea a la inversa. Pronto escucharán, hay que ver qué temporada más buena de Tiger, cada día se parece más a Lorena…
Luego que Tiger Woods ganó sus tres primeros torneos de la temporada, Lorena Ochoa bromeó con sus amigos al decirles, "bueno, tenemos que ponernos las pilas".
Ahora mismo, Ochoa es la que le marca el paso a Woods.
La mexicana de 26 años se ha consagrado campeona en sus tres últimos torneos en el tour de la LPGA, entre ellos el primer 'grande' del año.
Ochoa admitió el miércoles que ya piensa en completar el Grand Slam.
"Eso es algo que como jugadora sería tremendo conseguir", declaró Ochoa. "Y por supuesto tengo la mira puesta en eso".
A decir de cómo ha empezado 2008, muy poca gente se atrevería a apostarle en contra.
Ochoa ha ganado cuatro de cinco torneos, con un total combinado de diferencia de 34 golpes, y se presenta al Ginn Open, que se disputará este fin de semana cerca de Orlando, en busca de un cuarto título seguido por primera vez en su carrera.
"Creo que tengo buenas posibilidades", dijo Ochoa.
En la temporada pasada, Ochoa tuvo servida la mesa para ganar cuatro seguidos. Se adjudicó el Abierto Británico, el Abierto de Canadá y el Safeway Classic en agosto, pero se tomó descanso en el siguiente. Reapareció para el Navistar Classic en Alabama y llegó a tener una ventaja de un golpe al iniciar la última ronda, pero cerró con un 73 y quedó dos golpes atrás de Maria Hjorth.
Annika Sorenstam fue la última que se impuso en cuatro torneos seguidos en el Tour, en 2001. Por entonces, la sueca era la indiscutida número uno del mundo, pero Ochoa la desplazó de la cúspide hace un año.
"Los papeles se han volteado un poco", dijo Sorenstam, quien no jugó en el Ginn Open el año pasado debido a una molestia en la espalda. "Estoy detrás de ella y por nada me rindo. Su golf es fantástico. Realmente está jugando de una manera muy consistente en todo, con el drive, los putts, gana majors y torneos consecutivos".
"Pero algo me dice que todavía le puedo ganar, y espero que así sea esta semana", añadió Sorenstam. "Esta es mi oportunidad. De no ser, siempre está la que viene. Eso es lo que me anima. Me gusta competir".
Ochoa ha dominado el golf femenino en los dos últimos años, con 18 títulos en los últimos 24 meses.
Viene de ganar el torneo de Morelia, en su país natal, con una ventaja de 11 golpes. Fue un triunfo que le permitió acumular los méritos necesarios para ser incluida en el Salón de la Fama.
"Me tiene sin cuidado si muchas jugadores quieren darme alcance", dijo Ochoa. "Se siente bien estar en la cima. Quisiera estar ahí durante mucho tiempo. Haré lo que sea necesario para quedarme en esa posición".
"Sólo trato de disfrutar mi momento. He trabajado duro. Esto ha sido algo que me tomó bastante tiempo en conseguir. No es algo que pasó de un día al otro o cosa de meses. Voy a seguir con lo mismo, es decir motivándome, practicando fuerte, y así esperado seguir arriba durante mucho tiempo".
Ganar los cuatro grandes podría mantenerla en la cima por largo rato.
Las posibilidades de Ochoa de ganar el Grand Slam siguen con vida y son buenas, aunque apenas han sido dos las jugadoras que han logrado completar la gesta (Babe Zaharias en 1950 y Sandra Haynie en 1974), Eso sí, ninguna lo hizo cuando se juntaron cuatro majors.


