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Rose, otro producto de la factoría Foley

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Tiger ya se lesionó el Aquiles en el Masters del año pasado y se perdió el US Open y el British Open

Sean Foley mantuvo una charla informal con algunos periodistas en el mismo resort de Doral un par de días antes de empezar el WGC Cadillac. Se hablaba de golf, de todo un poco. Menos de Tiger, claro. Eso es tema tabú. No se toca. Durante la conversación surge una interesante pregunta: “¿de todos tus jugadores quién es el que mejor toca la bola?”.

“Justin Rose”, responde sin vacilar apenas un segundo el entrenador canadiense. Insistimos, Tiger Woods no entraba en el debate. No obstanto, en su cartera de clientes también están Sean O'Hair, Hunter Mahan o Stephen Ames, entre otros. No está mal. La opinión de Foley pesa. No en vano, es el gurú de moda en Estados Unidos. Dos campeonatos del mundo en 2012 y dos títulos a su bolsillo. Puede sacar pecho.

El caso de Justin Rose es especialmente significativo. Empezó a trabajar con Foley a finales de 2009, cansado y desesperado porque llevaba desde 2004 afincado en Estados Unidos y aún no había conseguido una victoria en el PGA Tour. El niño prodigio británico no conseguía despegar al otro lado del Atlántico. Pero todo cambió con su nuevo entrenador. Logró dos triunfos en 2010 (Memorial y AT&T), otro más en 2011 (BMW Championship) y ahora llega el más importante de su carrera, el WGC Cadillac. Su precisión pegando a la bola ha obtenido uno de los premios gordos.

Ahí están los números para dar la razón a Foley en aquella charla. Rose ha sido el cuarto jugador que más cerca de bandera ha dejado la bola en Doral. Además, está en el top ten de greenes en regulación y media de putts. Justin está encantado con el método Foley. “No me mira simplemente como un golfista, sino que me analiza como un atleta, desde el punto de vista biomecánico. El quiere sólo lo que funciona para mí desde un punto de vista científico y eso es lo que me gusta de él”, asegura.

Rose ha entrado por derecho propio en la lista de candidatos principales a ganar alguno de los próximos majors. Como buen talento precoz, siempre ha sido una especie de tapado, pero no terminaba de romper. El siguiente paso de su carrera es ganar un Grande, aunque Justin no se obsesiona. Un jugador que ha llevado el peso de ser el niño prodigio del golf inglés ha aprendido mucho sobre la presión. No será él quien se meta más caña de la debida. “Pienso que mi juego está preparado para ganar un Major, pero no voy a decir a estar alturas que sólo me voy a centrar en ganar un Grande porque hay muchas más cosas en este juego”, señalaba ayer mientras reflexionaba en alto “creo que me estoy haciendo mayor”. Tiene 31 años.

La cruz de la emocionante jornada de ayer fue para Keegan Bradley, Bubba Watson y Tiger Woods. Los dos primeros tuvieron el torneo en sus manos durante varios momentos de la jornada dominical y el tercero acabño lesionado. Bradley se lamentó fundamentalmente por el putt. “No fue el final de torneo que esperaba, pero no jugué tan mal. Simplemente tuve algún que otro putt extraño. Bubba Watson, por su parte, habló del putt de birdie que tuvo en el hoyo 18 para forzar el playoff. “No pensaba en demasiadas cosas. Simplemente estaba orgulloso de haberme mantenido con opciones hasta el final a pesar de que había sido mi peor día de juego del año. Nunca me volví loco, mantuve la calma y luché hasta el final. Después, simplemente me equivoqué de lectura. Tiré el putt por donde quería, pero fallé. Era mi última oportunidad después de un gran tiro y se me escapó”.

El otro gran protagonista del día fue Tiger Woods. El norteamericano se marchó lesionado y explicó que se trataba de molestias en el tendón de Aquiles izquierdo. En principio, que no fuera la maltrecha rodilla tranquilizaba, pero lo cierto es que también existe mucha preocupación con el Aquiles. No en vano, fue lo que se lesionó Tiger en el golpe bajo el árbol de Eisenhower el año pasado en la última vuelta del Masters. Después estuvo tres meses en el dique seco y se perdió el US Open y el British Open. A ver qué dicen las pruebas…