Inicio Grandes Circuitos La increíble y kafkiana historia de un español rumbo a Australia
Samuel Espinosa viaja al otro lado del mundo para cumplir un sueño tras año y medio de 'encierro' obligado

La increíble y kafkiana historia de un español rumbo a Australia

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Samuel Espinosa Trueba.
Samuel Espinosa Trueba.

Samuel Espinosa es un golfista español de 24 años que se ha sentido en los últimos 18 meses como Viktor Navorski, el simpático personaje de la película La Terminal que encarnó de manera magistral Tom Hanks. Ya saben un ciudadano de Krakozhia (país inventado) que se queda atrapado en el aeropuerto, sin poder salir ni entrar de él durante meses porque se ha producido un golpe de estado en su nación y sus documentos son invalidados. La trama se basa en la historia real de Mehran Karimi Nasseri, un ciudadano iraní que vivió como refugiado en el aeropuerto de París desde 1988 hasta 2006.

Pues bien, lo de Samuel Espinosa no ha sido tan grave, ya que no se ha quedado atrapado en ningún aeropuerto o estación de tren, pero sí que ha estado sin poder salir o entrar de Estados Unidos entre mayo de 2024 y diciembre de 2025 por unos retrasos inexplicables en la tramitación de su permiso de trabajo y su visado de residencia. Samuel terminó sus estudios en la Universidad de Chattanooga, Tennessee, en mayo de 2024. Ahí empezó a tramitar la documentación para seguir en Estados Unidos. Sus abogados le dijeron que en apenas tres meses lo tendría todo en regla. Sin embargo, el permiso de trabajo se fue retrasando sin ninguna explicación o plazo complementario. Desesperación.

Sin permiso de trabajo, obviamente, no podía ejercer su profesión como golfista, que en este caso era que no podía jugar torneos o presentarse a escuelas de clasificación. Además, le retiraron el carné de conducir. Estaba en el limbo más absoluto. «Lo peor es la incertidumbre de que no sabes cuándo se va a solucionar todo o si se va a solucionar», señala. El permiso de trabajo era la primera condición para poder obtener el visado de residencia. Todo estaba en trámite, por lo que tampoco podía abandonar Estados Unidos. «Si hubiera salido del país, la administración podría haber entendido que estaba renunciando a mi visa y me dijeron que corría el peligro de estar cinco ‘castigado’ sin poder volver, así que me quedé. No tenía otra cosa que hacer, así que lo dediqué a entrenar cada día a fondo para estar lo mejor preparado posible para cuando esta situación terminara. Mi novia Madison era la que me llevaba a entrenar todos los días en coche. Eran 20 minutos hasta el campo de golf», explica a Ten Golf.

Samuel estuvo un año así. El permiso de trabajo no se lo concedieron hasta mayo de 2025. Desde entonces, al menos, ha podido competir. Ha jugado un Mini Tour, varios Open (pequeños torneos que se disputan en Estados Unidos), ganando uno en Kentucky, y la previa americana del PGA Tour Australasia. «Me enteré de casualidad. Se jugó en julio en USA por primera vez en la historia, en Kinderlou Forest y me apunté», señala. Acabó en el puesto 16º (con dos rondas finales de 69 golpes) y logró los derechos completos para jugar en el circuito australiano (participaban unos 100 jugadores para unas 20 tarjetas). Eso sí, debía esperar a recibir el permiso de residencia para poder salir de Estados Unidos. Otra vez en el limbo.

Entre agosto y diciembre se han disputado diez torneos, pero Samuel no ha podido acudir a ninguno. Ahora quedan otros diez, pero la entrada se reserva a los mejores clasificados del ranking. Como el español no ha podido jugar ningún torneo, no tiene ningún punto. Sin embargo, ha hablado con la organización del tour para explicar su situación y le han permitido jugar los dos primeros de enero, la próxima semana en Perth y la siguiente al sur de Melbourne. En estos dos torneos tiene que sumar el número de puntos suficiente para poder jugar en las siguientes pruebas. Aún no sabe lo que necesita exactamente. «Estoy esperando a que me digan más o menos qué me hace falta. No sí si me vale con pasar los dos cortes o si necesito ganar», apunta.

Samuel es natural de Pedreña, el pueblo de Severiano Ballesteros. Ya lo tiene todo organizado para esos dos primeros torneos, pero como es lógico le vendría bien una ayuda económica. Al final, un año sin poder trabajar pasa factura. Por este motivo, ha abierto un crowfunding para todos aquellos que buenamente puedan ayudarlo a cubrir los gastos (sólo la primera semana se va a más de 4.000 euros). Todo aquel que quiera aportar puede hacerlo en este enlace: https://www.gofundme.com/f/get-samuel-to-the-pga-tour-australasia. Toda ayuda es bienvenida.

Espinosa recibió el visado de residencia el pasado 12 de diciembre y lo primero que hizo fue venir a España para ver a su familia. Aquí lleva desde el día 15 y en las próximas horas se irá a Australia para continuar una aventura de película con tintes realmente kafkianos. Anoche viajó a Madrid y este viernes sale con destino a Turquía, Malasia y por último Perth. Serán 33 horas de viaje y aprovechará más de un noche para viajar con el objetivo de ahorrarse noches de hotel. Derrocha pasión e ilusión. Persiguiendo un sueño donde haga falta. Ojalá termine como los buenos cuentos de Navidad.