
Sergio García quiere aclarar su futuro contractual con LIV Golf. Según informan en Estados Unidos, sus abogados presentaron este miércoles un escrito de seis páginas ante el tribunal que tramita la reestructuración de la liga en Nueva Jersey. La petición es concreta: que el juez dé por terminado su contrato o le permita al jugador hacerlo.
La preocupación del golfista español tiene una vertiente práctica. Su representación sostiene que mantener el acuerdo sin resolver puede dificultar las conversaciones con organizadores de torneos, patrocinadores y otros posibles socios. Mientras no pueda acreditar que está libre de compromisos contractuales incompatibles, esas negociaciones pueden quedar condicionadas. El escrito subraya, además, que un deportista necesita organizar con antelación su calendario y sus acuerdos comerciales, dentro de una carrera profesional necesariamente limitada.
García no se opone a que LIV se desvincule de los contratos anteriores durante su reestructuración, pero reclama una resolución expresa sobre el suyo. Sus abogados argumentan que la petición resulta coherente con la posición de la propia liga, que ha señalado que el acuerdo «no forma parte de su plan de negocio futuro». Por ese motivo, consideran que LIV no debería oponerse a su extinción.
La distinción es importante: se trata de una solicitud, no de una rescisión ya concedida. Tampoco permite concluir, por sí sola, que Sergio haya descartado cualquier relación con el proyecto que pueda surgir de la reestructuración. Lo que busca este movimiento es resolver el vínculo vigente y despejar las dudas que genera sobre sus próximas decisiones.
El DP World Tour, en el horizonte
El castellonense ya ha expresado su intención de disputar torneos del DP World Tour en 2027. Esa es una de las referencias públicas sobre sus planes deportivos, aunque la petición judicial no concreta un calendario ni supone el anuncio de un acuerdo para competir en otro circuito.
Golf Digest añade un elemento relevante para entender el escenario general: el PGA Tour no está dispuesto a abrir conversaciones con jugadores de LIV o sus representantes hasta que puedan demostrar que ya no están sujetos a sus contratos con la liga. Superar ese requisito tampoco equivale a tener garantizado el regreso, pero explica la importancia de aclarar la situación contractual.
El movimiento de Sergio llega después de que en diciembre de 2025 se anunciara su renovación por varias temporadas con LIV y su continuidad al frente de Fireballs, un equipo que quedó integrado por cuatro españoles: el propio García, David Puig, Josele Ballester y Luis Masaveu.
LIV intenta organizar su próxima etapa
El procedimiento se enmarca en la transformación que afronta la liga. LIV anunció el 8 de septiembre su entrada voluntaria en un proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11 de la legislación estadounidense y un acuerdo de apoyo con BC Partners Credit. La bancarrota. La propuesta contempla una nueva estructura en la que los jugadores tendrían una participación mayoritaria en la propiedad. Su ejecución sigue sujeta a la aprobación judicial y de las partes implicadas.
La intención declarada de LIV es retomar la competición en 2027, aunque la organización ha advertido de que todavía no hay decisiones definitivas sobre el calendario ni sobre los torneos individuales de esa temporada. Por tanto, el proyecto de continuidad y la resolución de los compromisos de la etapa anterior avanzan dentro de un proceso todavía abierto.
La próxima vista del procedimiento está prevista para el 7 de octubre.


