Nacho Garrido (-11) va a luchar en en el The Vines Golf (Perth, Australia) decididamente por el triunfo en el Johnnie Walker Classic, hasta no hace mucho una de las grandes citas del calendario internacional y que a día de hoy trata de reverdecer laureles…
El jugador madrileño se ha quedado en séptima posición al término de la tercera jornada, a tres golpes de los dos líderes, los ingleses Ross McGowan y John Bickerton, que precisamente hoy han entregado las dos tarjetas con los mejores registros (65 y 66 respectivamente).
Garrido no vivió un final feliz de jornada. De hecho, a tres hoyos del final tenía serias opciones de acabar como líder, pero hizo dos bogeys en los hoyos 16 y 18. Especialmente doloroso fue el bogey en el par 5 del hoyo 18, el más sencillo del campo según las estadísticas de juego. Y es que a Nacho no se le están dando especialmente bien los pares 5 en este torneo. Ninguna regla dice que los torneos se ganen en los pares 5, pero normalmente suelen ser un apoyo fundamental de las tarjetas triunfadoras, y resulta que Garrido es de largo el jugador que peor resultado le ha hecho a los hoyos más largos del campo de todos los que mañana lucharan por la victoria (acumula un -3 en los pares 5 tras 54 hoyos, por el -10 de McGowan o el -8 de Bickerton, por ejemplo).
Al menos, eso sí, él no destrozó todas sus opciones de victoria precisamente en un par 5, como sí le ha ocurrido a Anthony Kim (-5), que firmaba un terrorífico '9' en el hoyo 3, cuádruple bogey. Exactamente lo mismo que hizo Lee Westwood (-9) el viernes, aunque el inglés todavía podría meterse en la pelea con una gran vuelta el domingo.
Pues hay que insistir en esta idea: los jóvenes triunfadores del PGA Tour como Villegas o Kim tienen talento más que sobrado para ganar en cualquier campo y antes los rivales que sean, pero de ahí a aterrizar en el circuito europeo y ponerse a ganar ya mismo hay un trecho largo que todavía deben recorrer. No, señores, la Carrera a Dubai no es un juego de niños (el colombiano ni siquiera ha pasado el corte).
El juego de Garrido, en todo caso, mantiene unas constantes vitales más que saludables de tee a green, aunque hoy no haya cazado tantos greenes (era casi imposible mantener ese ritmo de 17 greenes cogidos por vuelta). Mención especial merece el amateur neozelandés Danny Lee (-12), que también saldrá con los mejores el último día poco antes de pasarse a profesionales.
José Manuel Lara (-1) necesitaba un gran día de golf para dejarse a tiro mañana una pieza de caza mayor, pero no ha sido así. Al valenciano se le siguen atravesando los sábados de competición.


