
– No está sencillo el Abu Dhabi Golf Club. Tiger, siempre tan exigente consigo mismo, esta vez se perdonaba la tarjeta de par…
“No me voy a dar bolas, sino a comer. El campo está muy duro y no creo que haya hoy muchos resultados bajos”, sentenciaba.
Y mucho más duro es si no coges calles, porque el rough tiene consistencia y penaliza seriamente casi siempre. Por eso ha sufrido de lo lindo el partido estelar: entre los tres (Kaymer, McIlroy y Woods) sólo han cazado trece calles. El alemán se llevó la palma: sólo tres. Tiger sumó cinco, las mismas que Rory. La situación recuerda a aquella legendaria canción de Nacha Pop, la del ‘nadie puede parar…te’: “trece pelas nada, otra vez la ruina”.
– Y Rose, crece y crece. El inglés sigue la estela de su compatriota, Luke Donald, que llegó hasta donde llegó mostrando el mejor juego corto del mundo. Rose también está funcionando de lujo en los greenes y alrededores. “El juego corto es lo que me ha distinguido hoy, porque para ser honesto no he tenido totalmente bajo control el juego largo. He tenido algunos ‘bonus’ extra, cono el putt de más de quince metros que he embocado en el hoyo 5..”. Pero además, su juego largo es más potente que el de Luke. Se está convirtiendo en una verdadera máquina. No es un mala apuesta como ganador de ‘major’ este año…
– Alejandro Cañizares ha hecho hoy magia con el 58 grados. Así se lo ha reconocido uno de los caddies que marchaba en su partido. Cuando el campo está duro y el juego no anda todo lo fino que debiera, hay que recuperar como sea…
– El turno matutino se cerró con 21 jugadores bajo par. Al final del día sólo se ha llegado a 31. El viento se ha levantado con más potencia por la tarde y los greenes estaban aún más duritos y rápidos. Mañana también se espera que sople, aunque un poco menos…
– Los greenes del Abu Dhabi Golf Club están a 12 en el stimpmeter. No está nada mal. La idea es mantenerlos así toda la semana. La organización y el circuito europeo están haciendo de este campo un señor recorrido. Cada año, alguna mejora. Y un rough que hace daño. Los greenes, además de rápidos, están duritos. Cada vez más al estilo Qatar, algo que no terminaba de conseguirse aquí. A todo este paulatino y profundo proceso de cambio y de mejora asiste gozoso un ‘zumbao’ de la cosa como Miguel Vidaor. Dicho, lo de ‘zumbao’, en el mejor de los sentidos, claro. Sus indicaciones y aportaciones han resultado de vital importancia al respecto.
– McIlroy y su nuevo material. Esa tarjeta de 75 golpes provoca algún recelo, no cabe duda. Y ha pegado algún golpe tremebundo, como ese hookazo de segundo tiro en el par 5 del hoyo 18… Pero en realidad no hay nada de lo que preocuparse, según Rory, aunque es evidente que aún le toca adaptarse. “Tengo cuatro semanas después de este torneo para seguir trabajando la adaptación. Pero estoy muy contento de cómo he pegado a los hierros y del modo como se ha comprotado la bola con el viento”, ha dicho. Esta tarde, de entrada, ya se ha metido entre pecho y espalda una buena sesión de trabajo con las maderas…
– Si a Larrazábal se le nota el cambio físico (ha perdido tres kilos y medio a base de alcachofas), a Manassero aún se le ve más. El joven italiano se ha dejado seis kilos por el camino. Está fino, fino. Y hasta parece afilado su rostro. Es la primera vez en su carrera que se toma tan en serio la preparación física. Y ahí están los resultados.
– Jamie Donaldson, líder junto a Rose, ha tenido un momento de magia absoluta. En el hoyo 2 (su hoyo 11) ha embocado desde unos diez metros, en el 3 (su 12) la metió desde la arena en una sacada larga. Y en el 5 (14) otro purito de unos siete metros. De hecho, él mismo ha reconocido que en los hoyos 2 y 3 ha sacado dos birdies después de pegar dos wedges muy malos.
– Gonzalo Fernández Castaño lamentaba después de la vuelta que su putt anduvo algo frío. No le faltaba razón al madrileño. Así lo dice la estadística. De los 15 primeros clasificados, sólo dos tiraron más de 30 putts: el propio Gonzalo y Danny Willett. Por contra, es el mejor en greenes en regulación, esos hierrazos. Si mantiene la línea y consigue calentar el putter todo puede pasar…


