
Tania Elósegui ha sido la quinta y última jugadora de la Armada en meterse en el British después de una dura y sorprendente previa…
“Pensaba que con tres más no me metería ni en broma, pero al final hubo que cambiar los billetes”. Nos explicaba.
Y el caso es que este torneo nunca se le ha dado bien. Será ésta su quinta aparición y sólo una vez pasó el corte. No se adapta, y eso que lo ha intentado de todas las maneras. Incluso llegó a venirse algunos veranos a Escocia. Ni por esas. Así que no era extraño que entre bromas nos dijera si no habría sido mejor no haberse clasificado ‘in extremis’. Por supuesto, el espíritu deportivo y el sentido de la profesionalidad pueden mucho más que cualquier otra cosa.
Tania no quiere plantearse demasiadas cosas a medio y largo plazo. Atraviesa por una etapa árida de su carrera. Ya no sabe bien a qué carta quedarse. Ve que no puede redondear resultados realmente bajos y no termina de encontrar la explicación. Pero ahí sigue. Y sus rutinas no son las de alguien que ha bajado los brazos: este martes un chaparrón interrumpía su sesión de trabajo en el putting green y ella regresaba después, cuando la hora y el frío invitaban ya a marcharse. Rutina, rutina, esfuerzo y trabajo. Y esta semana, con muy pocas expectativas, a ir hoyo a hoyo, golpe a golpe…


