
Tiger Woods (-6) no ha podido mantener el liderato en el Open de Australia tras entregar en la tercera jornada una tarjeta de 75 golpes, tres por encima del par. El gran campeón norteamericano iniciaba su recorrido con tres bogeys consecutivos…
En esos tres primeros hoyos Tiger ya sumaba más bogeys que en todo el resto de la semana. Desde que ganara su último torneo hace dos años ésta es la tercera vez que, saliendo como líder después de una ronda, juega sobre par.
Hay que ser prudentes con los análisis y las reflexiones, porque está claro que un mal día lo tiene cualquiera. Digamos que es evidente que Woods camina ya por la senda correcta, pero quizá aún no esté vacunado contra la presión, como sí pareció estarlo durante buena parte de su carrera. De nuevo, la versión 'terrícola' del catorce veces ganador de grandes. Nada que no se arregle, desde luego, con ritmo de competición y trabajo. En ello anda.
Dos malos tiros a green en los hoyos 1 y 2 precipitaban el difícil inicio. Se dejaba dos recuperaciones delicadas. La primera se quedó a cinco metros para par y la segunda a diez metros. Sendos bogeys. En el 3, otro golpe con el pitch pobre y nuevo putt de par fallado de unos cinco metros.
A partir de ahí jugó ordenado a tee a green. Aprovechó la primera opción de birdie en el hoyo 4, desde unos dos metros y medio, pero poco más. Encadenó varios greenes a dos putts que le hicieron perder comba con la cabeza. En el hoyo 10 falló una oportunidad clara de birdie y propició el otro cortocircuito de la vuelta. Pegó un hook con el drive en el 11 que acabó con la bola bajo un pino. En el 12, otro mal tiro con el hierro, la bola al búnker, y segundo bogey consecutivo. El remate llegó en el 13, un par 4 corto al que se le están haciendo bastantes birdies. Tiger sólo consiguió el par. Trató de alcanzar el green de uno con el driver, pero la bola se le quedó muy mal en una montaña aledaña al green.
Todavía habrá que ver, además, cómo finaliza mañana este torneo. La victoria se le ha complicado en exceso, habiéndose quedado a seis golpes del líder, John Senden (-12), que hoy destrozaba el The Lakes Golf Club (Sidney, Australia) con una tarjeta de 63 golpes, y a cinco de Jason Day (-11). Pero será interesante comprobar su reacción, el nivel de su rendimiento ante la enésima adversidad y qué sensaciones le quedan una vez cerrados los 72 hoyos.
Las de hoy, como es lógico, no eran buenas: “Hacer un 75 no es para estar precisamente contento. He tenido un comienzo horrible. Y he jugado muy mal los pares 5 del campo. De haber sido un poco más eficiente en estos hoyos tenía que haber sacado un 71 con facilidad", explicaba una vez finalizada su ronda. En cuanto a sus opciones para mañana, señalaba que “necesito jugar bien los primeros nueve y entonces cualquier cosa puede ocurrir en el tramo final porque hay hoyos fáciles”.


