Inicio Grandes Circuitos Tom Kim le da una alegría a Tiger Woods en la prórroga
El equipo de Tiger vence al de Rory McIlroy en la TGL con un actuación estelar del coreano

Tom Kim le da una alegría a Tiger Woods en la prórroga

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Tiger Woods y Tom Kim se abrazan ante la mirada de Kevin Kisner. (Photo by Megan Briggs/TGL/TGL via Getty Images)
Tiger Woods y Tom Kim se abrazan ante la mirada de Kevin Kisner. (Photo by Megan Briggs/TGL/TGL via Getty Images)

Los titulares dirán que Tiger Woods derrotó a Rory McIlroy en su primer duelo cara a cara en la TGL. Pero realmente el mérito y el protagonismo hay que dárselo a Tom Kim. El coreano fue la gran estrella del duelo más esperado y mediático de la liga tecnológica. La batalla entre los dueños de la TGL se resolvió en la prórroga, la primera de la historia de este novedoso formato.

Los Jupiter Links de Tiger y los Boston Common de Rory llegaron empatados a tres al final de los 15 hoyos regulares. Ha sido el partido más emocionante de los que se han disputado hasta ahora y el primero que ha necesitado el tiempo extra para determinar el ganador. El desempate se decide a la bola más cercana. Los mismos jugadores que se han enfrentado en los duelos individuales pegan un approach desde unos 35 metros y el mejor de tres intentos se lleva el triunfo. En esta ocasión, no hizo falta llegar al tercero. Tom Kim ganó a Keegan Bradley y Kevin Kisner se impuso a Adam Scott. De haber empatado, Tiger y McIlroy se la habrían jugado en el definitivo, pero no hizo falta. Un alivio para Woods.

Si algo ha puesto de manifiesto el partido más mediático de la primera fase de la TGL es que Tiger Woods no está ni para jugar a las ‘maquinitas’. Al menos, de momento. Su golf está muy oxidado. Esta pasada madrugada logró defenderse desde el tee, haciendo una buena distancia teniendo en cuenta que compartía golpe con McIlroy, pero tantos los hierros como el juego corto andan lejos de su mejor momento. El californiano se puso redimir en parte con un muy buen putt de dos metros para empatar su segundo partido individual contra McIlroy. La bola entró por la cocina, pero entró.

Realmente, la estrella de la noche fue Tom Kim. Como se esperaba. Fue el más expresivo, el que mejor se lo pasó, quien conectó de manera más natural con el público, el que más lo vivió. Además, fue el que mejor jugó de los seis. Se convirtió en el líder del equipo de Tiger. Pronto se dieron cuenta Kisner y Woods que el imberbe coreano estaba leyendo las caídas mejor que nadie y le dieron la responsabilidad. Se hacía lo que él decía. Además, estuvo cerca de hacer el primer hoyo en uno de la historia de la TGL.

El duelo estuvo siempre muy igualado. Kisner elevó sus prestaciones respecto al primer partido, cosa que no era difícil, y se alió con Kim para derrotar a los de Boston. Ni Bradley, ni Scott, ni Rory estuvieron a un gran nivel. Digamos que ofrecieron un golf más bien ramplón. No fueron un desastre, pero no hubo ningún tirazo. De hecho, lo mejor de la noche fueron los putts embocados. Aquí sí que estuvieron todos brillantes, con especial mención a un putt de casi diez metros que embocó Adam Scott para birdie para empatar el partido en el hoyo 14. Después, Bradley tuvo putt para ganar el 15, desde unos tres metros y medio, pero no lo metió.

Se dieron cita en el SoFi Center de Palm Beach mucho rostro conocido de la música, el fútbol americano, el béisbol y el golf. Estuvo Jessica Korda o Niall Horan, entre otros, así como el hijo y la madre de Tiger. La emoción del marcador y la emoción que transmitió Tom Kim fueron sin duda lo mejor de la noche.