El concierto de Año Nuevo, el campeonato de los cuatro trampolines y la Junior Orange Bowl. Pocas cosas hay más tradicionales para empezar el mes de enero, con todo el respeto del mundo, por supuesto, a los grandes protagonistas de estas fechas: sus majestades de Oriente.
No seremos tan osados como para hablar del fenomenal espectáculo de Viena o de los saltos de esquí, pero sí de la Junior Orange Bowl de golf, una cita que se viene disputando desde 1964 en Florida y que ha reunido a algunos de los mejores golfistas del mundo en sus años más mozos. La competición está destinada a los jugadores más destacados (no sólo de Estados Unidos) menores de 18 años. Se juega en el The Biltmore, en Coral Gables, un recorrido que cumple 100 años en 2026.

Este año 2026 cuenta con aliciente muy especial. Participa por primera vez Charlie Woods, el hijo de Tiger. Ni que decir tiene que el padre ganó este mismo torneo en 1991 estableciendo un récord que aún no se ha podido superar: mayor margen de golpes respecto al segundo clasificado. Le sacó nada más que 14… Tiger tenía 15 años.
Lo más relevante no es que Charlie, que cumplirá el próximo mes de febrero 17 años, esté participando, sino que Tiger se ha convertido en su sombra durante el torneo. Le sigue todas y cada una de las vueltas, está junto a él en los calentamientos pre vuelta, comparten la estrategia y analiza sus palos. Un coach en toda regla. Lo que daríamos por estar en una de esas charlas post vuelta padre e hijo para desmenuzar lo que ha ocurrido y sacar conclusiones.

Se han disputado ya tres vueltas. Este martes día de Reyes se disputa la cuarta y última. Charlie ha firmado tres tarjetas de 73, 72 y 71 golpes y ocupa el puesto 20º de la clasificación con un total de +3. Parece que no va a emular a su padre, al menos este año. El líder es el colombiano Tomás Restrepo con -12. Lo que sí tiene a tiro es el top 10, concretamente a cinco golpes, aunque tendrá que jugar muy bien. Sin duda, deberá bajar de 70 golpes para darse una oportunidad. Charlie está empatado en la clasificación con Cameron Kuchar, el hijo de Matt, también presente en el torneo siguiendo todas y cada una de las rondas de su vástago.
La presencia de Tiger es un aliciente para el torneo, aunque también tiene su parte complicada de digerir. Para Charlie no deja de ser su padre y está acostumbrado a ello, pero pónganse en la piel de aquellos que juegan con Charlie y que comprueban cómo cada uno de sus tiros es observado y escudriñado por Tiger Woods. Nuestras oraciones están con ellos. El primero y segundo día jugó con Takeru Michiue y Ben Sessions, mientras que la tercera ronda compartió golf con Cameron Kuchar y Martin Sandoval y hoy en la cuarta repite con el hijo de Kuchar y William O’Riordan. En este sentido, enorme la vuelta de 67 golpes del primer día del japonés Michiue.

No hay muchos que puedan presumir de haber jugado 18 hoyos ante los ojos de Tiger Woods, con la posibilidad incluso para los más audaces de pedirle algún consejo a la leyenda sobre tu juego. Ahí queda eso.
La Junior Orange Bowl se disputa en categoría masculina y femenina. En ambas hay presencia española. Entre los chicos, el gallego Hugo Rodríguez ocupa el puesto 42º, mientras que entre las chicas Daniela Gallego, de Castellón, marcha 33ª. En la categoría femenina lidera la inglesa Charlotte Naughton.



