Inicio Grandes Circuitos Un pepinazo de 300 metros

Un pepinazo de 300 metros

Compartir


– Los pares 5 del Doha Golf Club son poco amigos de los eagles. Todos por encima de los quinientos metros y alguno rondando los seiscientos (el hoyo 9)…

El más corto de todos, que es el hoyo 10, sitúa su green el alto, como un flan, y es muy complicado llevarla a green de dos.

A lo largo y ancho de la primera jornada sólo se firmaron dos eagles en todo el recorrido. Uno lo hizo Kaymer en un par 4, embocando desde el fairway, y el otro, el único que se vio en los pares 5, lo firmaba Rafael Cabrera Bello. Una de las claves estuvo en un megadrive que pegó desde el tee, rondando los trescientos metros. Se quedó a gusto el canario…

– Jason Dufner está estrenándose en esta gira del Desierto. Y hay algunas declaraciones suyas al respecto que son muy interesantes. Por ejemplo, reconocía que, visto desde la distancia y por la televisión, los campos de esta gira le recordaban a los que se juegan en el desierto americano de Phoenix, Palm Springs o Tucson, pero que una vez aquí se había dado cuenta de que las calles eran más estrechas y el rough bastante más picante de lo que uno puede encontrarse en Estados Unidos…

Pues no, no es extraño que después se dispute una Ryder en un campo como Medinah y el capitán americano le pegue un pelado al campo de mírame y no me toques, hasta el punto de ‘obviar’ el rough casi por completo… De hecho, el propio Nicklaus censuró tal práctica en la pasada Ryder

– Alejandro Cañizares es un hombre PING. Igual que su padre en su día, usa palos de esta marca norteamericana y es fiel a ella. Y ciertamente hay que preguntarse qué tiene PING, que hace de sus jugadores casi una secta. Así se lo decía ayer gráficamente Gonzalo Fernández Castaño a Cañi. “Sois como una secta”. Y es muy cierto: son muchos los jugadores de PING que se mantienen fieles año tras año: Jiménez, Westwood, Di Marco… Jamie Donaldson, ganador en Abu Dhabi, confesaba al madrileño la semana pasada que es casi incapaz de jugar con otros palos.

– José Manuel Lara nos comentaba ayer el cambio que había dado el circuito europeo (y el golf de élite en general). Hace unos años, nos explicaba, un profesional de cierto nivel se las apañaba más o menos con un ramillete de buenas semanas al año. Unos cuantos cortes pasados y casi te asegurabas la tarjeta… Ahora ya no. La igualdad es tremenda y cualquiera gana. Te descuidas y te pasan cien por la izquierda y no pasas el corte. Una semana y otra.

– Pablo Larrazábal cogió ayer 15 greenes y jugó por encima del par, un desafío a la paciencia como pocos. Se marchó al hotel con la sana intención declarada de irse a la playa y olvidarse de todo… Por supuesto, luego no fue capaz. Se quedó todo el día encerrado en la habitación. Hoy, más relajado y con ese humor negro tan español, aseguraba: me puse una toalla en la cara a ver si conseguía no respirar durante una hora o más… Pero mis pulmones iban a su bola y seguían respirando…

* Foto de Michael Denker