
Sábado por la mañana en Tucson. Lee Westwood y Rory McIlroy se cruzan en el locker room del Ritz-Carlton apenas unos minutos antes de empezar sus duelos de cuartos de final…
El norirlandés le dice: “nos vemos el domingo por la mañana en el tee del 1”. Cinco horas después vuelven a cruzarse en una escalera que conduce del campo a la casa club del recorrido de Arizona. McIlroy insiste: “te lo dije”. Westwood desvela la historia y añade con sentido del humor: “es lo que tienen estos jóvenes de hoy en día. Siempre creen que tienen razón”.
Pues sí tenía razón. Esta tarde, a partir de las 15.20 (hora peninsular española), se enfrentan por un puesto en la gran final. Sus objetivos son similares, aunque lo plantean de manera bien distinta. Westwood recuerda que no tiene grandes ni Campeonatos del mundo en su palmarés y que es lo que busca cada temporada. No piensa en otra cosa. Con ese mentalidad afronta su duelo de hoy. Por su parte, McIlroy afirma que su desafío es jugar y ganar a los mejores jugadores del mundo, y Lee es uno de ellos. Mismo final, distintos planteamientos. Cosas de la edad.
Los Números 2 y 3 del mundo han aprovechado este enfrentamiento de semifinales en el Accenture para limar asperezas y matizar algunas cosas que se han dicho sobre su relación. El inglés afirma que “cuando compartíamos agente pasábamos mucho tiempo juntos y ahora menos. Es entendible. Él no quiere pasar mucho tiempo con mi grupo de trabajo, ni yo con el suyo”. Punto. McIlroy afirma que “no hay ningún tipo de sentimiento malo hacia Lee o hacia Chubby. Todo ha sido muy, muy positivo”.
La otra semifinal enfrenta a Mark Wilson y Hunter Mahan. Todo el mundo da como favorito a Mahan. Es lógico. Al fin y al cabo es el único de los cuatro que tiene un Campeonato del Mundo en su palmarés y Wilson es el peor clasificado en el ránking mundial de los cuatro semifinalistas.
No obstante, Wilson ya no es el mismo jugador apocado e inseguro de hace tres años. Desde 2009 ha ganado cuatro de los cinco torneos que adornan su palmarés. El diván del prestigioso psicólogo Bob Rotella le cambió la vida. “Fui a él y le dije que había algunas cosas de mi swing que no me gustaban. Le pregunté si él pensaba que necesitaba dar un paso adelante en mi juego y concentrarme en mejorar esas cosas para ponerme en disposición de ganar. Me miró y me dijo que no. Cuando decidas que ya eres suficientemente bueno ahora, entonces te vendrá el éxito. Entonces, de repente, empecé a practicar menos y a jugar mejor”, explcaba ayer Wilson.
La semifinal de las Barras y Estrellas será dura. Wilson lleva 57 hoyos consecutivos sin ir por detrás en el marcador. Mahan acumula ya 40. Son dos tipos bien distintos. Su único parecido es que ambos juegan Ping. Un ejemplo de sus forma diferente de actuar. Mahan jugó los tres últimos hoyos del recorrido ayer después de eliminar a Kuchar en el 13. Wilson, que ganó en el hoyo 16, decidió caminar el 17 y el 18, pero no jugó ningún golpe. “No quiero fallar ahora un tiro y que me quede un mal recuerdo”, señaló.
Algunos datos estadísticos interesantes de las dos semifinales:
-Mahan y Wilson son los que menos hoyos han jugado (62). Westwood (65) y McIlroy (67).
-El más largo de los cuatro es McIlroy y el más corto Wilson.
-El que más calles coge es Wilson y el que menos McIlroy. (Porcentaje)
-El que más greenes caza es Westwood y el que menos Mahan. (Porcentaje)
-El mejor pateador es Mahan (82 putts en 62 hoyos). Wilson ha tirado 92 en 62; Westwood 95 en 65 y McIlroy 96 en 67.
-El que más hoyos ha ganado es Mahan (28) y el que menos McIlroy (23).
-Los que más hoyos han perdido con Mahan y McIlroy (12), el que menos Wilson (10).


