
– Rory McIlroy lo ha dicho varias veces, la primera de ellas inmediatamente después de ganar la Ryder Cup hace dos años en Roma: “uno de los mayores logros que puede haber en el golf actual es ganar una Ryder Cup fuera de casa”.
– Y eso que lo ha dicho alguien que lo consiguió a la primera, pues Rory jugó por primera vez una Ryder como visitante en Medinah, año 2012, con Olazábal de capitán, y no hace falta recordar lo que pasó. Pero no le falta razón al norirlandés. Estados Unidos, por ejemplo, lleva ya más de treinta años sin conseguirlo, desde que lo hiciera en 1993. Más de treinta años y hasta siete ediciones en suelo europeo sin cantar victoria (1997, 2002, 2006, 2010, 2014, 2018 y 2023).
– Esto significa, mucha atención, que un tal Tiger Woods jamás ganó una Ryder en suelo europeo y disputó hasta cinco como visitante (1997, 2002, 2006, 2010 y 2018). Tampoco Phil Mickelson, que ha jugado todavía más ediciones en suelo europeo, hasta seis (1997, 2002, 2006, 2010, 2014 y 2018). Sergio, igual que Seve, sí que ganó dos a domicilio. El primero en 2004 y 2012 y el segundo en 1987 y 1995.
– Y es que Europa, desde que juega como tal (1979), lo ha conseguido en cuatro ocasiones (1987, 1995, 2004 y 2012), lo que puede considerarse como una auténtica hazaña. De hecho, Europa nunca ha perdido tres veces seguidas en suelo norteamericano, que es exactamente lo que ocurriría si los de Luke Donald caen derrotados en Bethpage.
– De los doce jugadores europeos que nos van a representar en Bethpage sólo Rory, como ha quedado dicho, y Rose han ganado a domicilio, en una ocasión (2012). Jon Rahm, por supuesto, tampoco, entre otras cosas porque el español va a jugar por segunda vez una Ryder a domicilio. Ahí está el reto, seguramente el más complicado del golf contemporáneo.
– Luke Donald no se ha complicado la vida. Experimentos, los justos, y mucho menos jugando como visitantes, ha debido pensar. Puede que Hovland y Aberg no estén en su mejor momento, pero, en primer lugar, tampoco es que estén perdidos, ni mucho menos, y además tienes la garantía de que no se van a arrugar. Por otro lado, la dimensión actual de Robert MacIntyre está muy por encima de la de hace dos años en Roma. Precisamente este jugador no ha dejado de crecer desde aquella cita. Hace dos años, por estas fechas, apenas le llegaba para ser un decente top 50 mundial, y hoy es todo un señor top ten mundial. Hoy es una estrella; en Roma solo era un proyecto de estrella.
– Quedaba por despejar la incógnita de Sepp Straka, pero su elección nos da a entender a todos que el austriaco ha resuelto esos problemas personales que lo han descentrado en los últimos tiempos, o desde luego está en vías de hacerlo. Straka no viajará a Wentworth, donde Donald quería tener a todo el equipo, pero evidentemente hay una causa que lo justifica. No hay más que hablar.
– Donald, además, parece tener como reto particular engranar a Matt Fitzpatrick en el equipo. En Roma, en realidad, el inglés ya estuvo mejor. Seguro que vuelve a jugar dos fourballs, como hace dos años, y no hay que descartar que vuelva a hacerlo junto a Rory McIlroy. En Roma así ocurrió y apalizaron en el primero a Morikawa y Schauffele (5 y 3) y cayeron en el segundo por la mínima ante Cantlay y Clark, que se impusieron por 1 arriba. Fitzpatrick nunca ha jugado cuatro puntos en una Ryder (en 2016 sólo jugó dos, con una de las capitanías más desafortunadas de la historia del equipo europeo, la de Darren Clarke; y en 2021 jugó tres, los mismos que en 2023), así que no descartemos que pueda ocurrir precisamente en Bethpage. Seguro que a Donald le encantaría intentarlo si se dan las circunstancias.
– Por último, Donald ha dicho que habrá algunos cambios en los emparejamientos. De acuerdo, eso es seguro, entre otras cosas porque Rasmus y Nicolai Hojgaard, el único cambio en el equipo respecto al ‘doce’ de Roma, se parecen mucho porque son gemelos, pero no son jugadores idénticos, ni mucho menos. Pero también se van a repetir muchas parejas, sobre todo en los foursomes: Rahm junto a Hatton, Hovland con Aberg, Lowry con Straka y Rory con Fleetwood. En todo caso, se antoja posible la entrada en la modalidad de golpe alterno de un tipo con el cuajo de Justin Rose. No lo descartemos. Y hasta la de Fitzpatrick, como ha quedado escrito, si el inglés de Sheffield está inspirado.



Disculpen, creo que hay un par de errores: Rory no debutó en la Ryder en 2012, sino en 2010, y Rose sí que ha ganado una Ryder en USA, estuvo en el equipo en Medinah. Saludos.
Cierto! Corregido!
Justin Rose si que ganó a domicilio. También estaba en Medinah. Pedazo de duelo individual contra Phil.
Cierto! Corregido!