TEN-GOLF EN EL MASTERS DE MADRID
Pablo Martín Benavides (-2) está pasando un auténtico infierno deportivo esta temporada…
Ha perdido las sensaciones, el ritmo. Casi nada. Hoy, sin embargo, ha vuelto por donde solía: vuelta bajo par, tiros que parten banderas, bolas en la calle… Se ha hecho un 67 pero ya les adelantamos que si hubiera firmado un 63 tampoco hubiese sido nada extraño en vista de cómo ha jugado, porque han sido demasiadas y muy crueles las corbatas que han escupido certeros putts.
"He hecho tres birdies en los primeros tres hoyos y no sabéis cómo me he puesto… A mil por hora, nervioso como un juvenil, ha sido tremendo. Pero es que hacía tiempo que no me veía así. Estoy pegando mejor a la bola. Vamos a ver si esto es el comienzo de algo", explicaba el jugador sin parar de sonreír. No es para menos.
El caso es que Pablo ha cambiado de entrenador apenas hace dos semanas. Está ahora con Peter Cowan, un técnico de enorme prestigio (lleva a Henrik Stenson, por ejemplo, y ha estado mucho tiempo con Lee Westwood). Va sintiéndose mejor sobre la bola y le ha tomado el pulso al driver. Salvo una escapada en el par 5 del hoyo 14, ha estado firme en los tees.
Ahora no piensa parar. De momento, va a jugar este fin de semana en Madrid, lo que no es poco en vista de cómo iban las cosas (venia de hacer dos 81 la pasada semana, aunque curiosamente fue allí donde comenzó a sentir que pegaba mejor a la bola; ya lo ven, el resultado no lo dice todo). Luego estará en todas las citas hasta el Volvo Masters. Después, en cuanto se reanude la temporada a mediados de noviembre también va a estar en todos lados. El HSBC no puede jugarlo, pero sí estará en Hong Kong, y también en Melbourne, y se está pensando seriamente ir a Sudáfrica. "No puedo cogerme vacaciones… Bastantes vacaciones he tenido ya este año los fines de semana".
Mañana, no se lo pierdan: a las 10,50 horas sale por el tee del uno del Club de Campo Villa de Madrid un auténtico partidazo: Pablo Martín, Álvaro Quirós y Martin Kaymer. Hala, a disfrutar…


