
A las 14,40 de este jueves 4 de agosto (horario peninsular español) comienza el World Golf Championship Bridgestone Invitacional en el Firestone Country Club (Akron, Ohio). Otra de las ilustres y prestigiosas paradas del calendario internacional. No falta nadie…
El retorno de Tiger Woods, por supuesto, es la gran noticia antes de que comiencen las bolas a surcar el cielo. Faltaría más. Y su rendimiento, seguido con lupa, también lo será. Lo haga bien, mal o regular.
Vuelve el último gran monstruo justo en el momento en el que una nueva generación ha puesto patas arriba el golf mundial. Muchos de los nombres sempiternos de anteayer (Singh, Els, Goosen, o el propio Woods, número 28 del mundo) asisten a la eclosión de un nuevo orden desde una prudente segunda fila. Otros veteranos de guerra aguantan la embestida (Mickelson, Stricker, o el mismo Clarke, reciente ganador del British).
Por eso, hombres como Luke Donald, actual Número 1, o Rory McIlroy, la ‘fiera’ del Congressional, y su variada réplica americana (Mahan, que defiende título, Fowler, Bubba Watson, Dustin Johnson…) son hoy quienes acaparan el protagonismo. Siempre con el permiso de Woods, claro. Así es todavía.
La Armada llega con armas más que interesantes. A Álvaro Quirós le viene el campo que ni pintado, siempre que consiga adaptarse a estos greenes rápidos (a él le gustan así…). Mucho más cuando las calles parecen más blandas que nunca en Firestone, por lo que sus 7.400 yardas se harán algo más largas.
Sergio parece también valor seguro. Está muy centrado en estas dos semanas de WGC y PGA. De Larrazábal y Jiménez también podemos y debemos esperar grandes cosas después de lo que enseñaron en el Open… Aunque haya sido un torneo tradicionalmente esquivo a la Armada, miramos al inminente futuro con optimismo.


