Comienza la Copa del Mundo. Estamos a las puertas, en efecto, de la 56ª edición de esta legendaria competición que trata de recuperar parte de un prestigio que indudablemente fue perdiendo…
Legendaria por la peculiaridad de su formato (compiten países representados por una pareja de jugadores), y sobre todo por los nombres que adornan su palmarés: De Vicenzo (que ganó para Argentina la primera edición en 1953 junto a Antonio Cerdá, cuando la competición recibía el nombre de Canadá Cup), Ben Hogan, Sam Snead, Jimmy Demaret, Arnold Palmer, Jack Nicklaus, Gary Player, Lee Treviño… ¿Seguimos? bien, sigamos: Johnny Miller, Severiano Ballesteros, Crenshaw, Faldo, Els, Langer, Tiger, Donald… Entre otros auténticos astros de la historia del golf.
De entrada, ya se disputa cada dos años, para tratar así acentuar cada edición y atraer a los mejores jugadores. Se están dando pasos importantes en ese sentido. Y así a partir de esta próxima madrugada veremos en concurso a parejas de indudable peso. La irlandesa, por ejemplo, con McIlroy y McDowell. Como es bien sabido Álvaro Quirós y Miguel Ángel Jiménez representan a España. Y por ahí van a andar los Poulter, Fisher, Schwartzel, Oosthuizen…
Hace falta, es cierto, que los mejores jugadores norteamericanos vuelvan a sentir que merece la pena tener este título en tu currículo personal, como así lo sintieron en su día sus antecesores (Kuchar y Woodland acuden en 2011). No en vano Estados Unidos es de largo el país con más victorias (23). España ocupa un magnifico tercer puesto en el cuadro de honor con cuatro victorias (Seve y Piñero en el 76, Seve y Antonio Garrido en el 77, Cañizares y Piñero en el 82 y Cañizares y Rivero en el 84), además de siete segundos puestos.
La Omega Mission Hills World Cup, que así se llama a día de hoy, se disputa de nuevo en suelo chino. Allí se han jugado las últimas tres ediciones, precisamente en el Olazábal Course, diseñado por el jugador vasco, del Mission Hills Resort. Este complejo mastodóntico y fabuloso de golf, Mission Hills, acoge la friolera de 22 recorridos de 18 hoyos que se distribuyen en tres focos distintos (en Senzhen, Dongguan y Haiku, en la isla de Hainan). Este año se estrena sede. Se traslada desde Dongguan, que es donde está el recorrido diseñado por Olazábal, sede anterior, hacia unos quinientos kilómetros al sudoeste, a Haiku, en la isla de Hainan. Allí se va a jugar concretamente en el Blackstone course, una auténtica joyita de campo que apenas lleva abierto un año.
¿Cómo llegan Quirós y Jiménez a la cita? Pues lo cierto es que la pareja española es ahora mismo una incógnita, aunque con estos dos jugadores siempre hay que contar. El de Guadiaro no termina de encontrar su mejor juego o, más bien, la consistencia y regularidad debidas. Pero con Miguel a su lado quizá ambos puedan exprimir al máximo su indudable potencial.
Esta madrugada comienza la batalla con una primera jornada de fourballs (jueves y sábado), aliñadas con dos jornadas más de foursomes (viernes y domingo). Los hermanos Molinari defienden título.
La pareja española saldrá a jugar a la una y media de la próxima madrugada.


