
¿Se imaginan una Champions League en la que a la primeras de cambio cayeran Barcelona, Madrid, Manchester, Bayern, Chelsea, Juventus…
Eso es lo que está ocurriendo en este Accenture. El top-ten mundial ha quedado casi laminado en las dos primeras rondas: sólo queda Bubba Watson (10º) en pie. Y de qué manera, ganando en el hoyo 22º a Jim Furyk. Del top 15, lo mismo: sólo quedan el citado Watson y Poulter (13º). ¿Un desastre de considerables proporciones? Al diablo con las expectativas cumplidas y los vaticinios acertados.
Algún gilipuertas, nuevo rico en todos los sentidos para más señas, quizá se atice con fuerza en el pecho, escandalizado: ¿cómo vamos a vender un producto en el que sus principales atractivos pueden volatilizarse en un visto y no visto? Pues precisamente así: describiendo esta posibilidad y realidad única en el mundo del deporte.
Es la primera vez en la historia del WGC Accenture que sólo queda un top ten mundial en la tercera ronda. La escabechina ha sido espectacular. Y el paradigma fue la dura derrota encajada por Luke Donald, el mejor jugador que quedaba en el torneo según el ránking tras las eliminaciones de McIlroy y Tiger. Su 7 y 6 ante Scott Piercy es la mayor paliza que ha recibido el inglés en match play.
El duelo entre Steve Stricker y Nick Watney fue lo más espectacular que se vio en la segunda ronda. Impresionante. Fue como un Ali – Frazier. Match play en estado puro. Intercambio de golpes. Cada putt era un gancho de derechas al mentón del rival. Y siempre había respuesta. Para verlo repetido muchas veces. Stricker anda fresco. Su reducción del calendario a la mínima expresión, recuerden jugará poco más de diez torneos este año, de momento parece que funciona. Ahora se ve las caras con el mejor jugador del torneo hasta el momento: Scott Piercy. Sorprendente. Ganó en la primera ronda por 4 y 3 y ayer por 7 y 6. Su golf, de película.
Y el segundo mejor jugador del Accenture hasta el momento es un tal Hunter Mahan. Ahí está. Sin hacer ruido. El defensor del título. Dos partidos y dos victorias por 5 y 4 y 4 y 3. Ojito con el texano. Y no ha eliminado a cualquiera: Manassero y Sterne son sus víctimas.
El último partido que perdió Mahan en el Accenture fue ante Martin Kaymer en 2011. Ahora se enfrentan en la tercera ronda. Tremendo. Saltarán chispas.
Absoluto equilibrio territorial entre Estados Unidos y Europa. De los 16 jugadores que están en octavos, siete son estadodunidenses, siete europeos y se completa con un australiano y un sudafricano.
Si en la primera ronda, con 32 partidos en juego, sólo dos se fueron al desempate, ayer, con 16 en juego se fueron cuatro. La tensión crece.
Si el tiempo lo permite, hoy se intentarán jugar los octavos y los cuartos de final. El gran peligro meteorológico sábado y domingo es la niebla.


