Jon Rahm y David Puig han atendido este martes por la mañana a los medios de comunicación en la previa del torneo de golf los Juegos Olímpicos que arranca el próximo jueves. Como ambos disputaron la semana pasada la prueba de LIV Golf en el Reino Unido que terminó el domingo, decidieron descansar el lunes, por lo que en el momento de sentarse frente a los periodistas no habían jugado aún el Golf National de París. Lo harán hoy por primera vez.
Aún no han tenido tiempo de meterse en harina olímpica de verdad, pero al menos han tenido ya una primera toma de contacto. Los dos se sienten abrumados ante la dimensión de los Juegos, la grandeza de todo, las necesidades organizativas, los edificios de cada delegación y hasta del tamaño de los restaurantes, pero de momento no han tenido demasiadas oportunidades de ver deportes en directo.
Lo que sí tienen claro ambos es que se trata de una semana especial. A los dos les brillan los ojos de manera especial cuando se trata de defender a España y pelear por una medalla olímpica. «Para mí estar aquí lo significa todo. Empecé muy joven y compitiendo por España en casi todas las edades. Llegar a los Juegos Olímpicos junto a Jon es un sueño hecho realidad. Estoy emocionado y muy orgulloso por todo el trabajo duro que hay detrás», explica David Puig. Al mismo tiempo, Rahm vuelve a recordar que es uno de los grandes objetivos de su carrera. «Volver a competir por España en unos Juegos Olímpicos es algo único. Muy pocas personas en la historia pueden decir que han sido parte de los Juegos. Ojalá podamos añadir alguna medalla a la cuenta de España en París. Sería increíble».
A día de hoy, el sistema de clasificación para los Juegos Olímpicos se rige mediante la clasificación mundial. Como quiera que los torneos de LIV Golf no suman para este ranking, los golfistas pagados por la liga saudí lo tienen más difícil para meterse en unos Juegos. Si no cambia esta realidad, obviamente, Rahm y Puig, jugadores LIV, van a tener muy difícil estar, por ejemplo, en Los Ángeles 2028. Para ello tendrían que hacerlo muy bien en los Grandes. Pero que muy bien, así como en los pocos torneos que jueguen de circuitos valederos para la clasificación mundial. De este modo, preguntado por el asunto, Jon sugiere un cambio en la manera de decidir qué golfistas participan en los Juegos.
Rahm propone que sea cada país quien designe a los jugadores. «Siempre se puede hacer, como con otros deportes, que sean los países los que elijan. Tiene que haber algunas directrices, pero como el equipo de baloncesto de Estados Unidos (y de todos los países) que tiene libertad para elegir a quien quiera. Entiendo que es una circunstancia diferente, pero creo que hay que dejar que cada país elija con quién quiere jugar», asegura. Obviamente, esto provocaría algún que otro dolor de cabeza a la Federación Española de Golf, ya sabemos que la designaciones a dedo, y mucho más si sólo son dos, abrirían mucho debate. Veremos.
Del mismo modo, Rahm ha propuesto que haya participación por equipos, un planteamiento con el que sí están de acuerdo la mayoría de los golfistas y aficionados. «Me gustaría ver algún aspecto de equipo en los Juegos Olímpicos, al fin y al cabo estamos aquí representando a España», señala. En este sentido, se asegura que en la próxima edición de Los Ángeles habrá una modalidad mixta por equipos. Jon, que no lo sabía, lo aprueba. «Me encantaría. Sería muy bonito compartir el escenario con otra jugadora, hacer algo diferente a lo que hacemos todos los días».
Rahm sigue dando un valor enorme a la posibilidad de ganar una medalla en los Juegos, pero duda de que aún tenga la entidad suficiente como para situarlo a la altura de un Grande. «Preguntarme el domingo y os diré…», dice con gracia.
Respecto al hecho de jugar en el Golf National, campo que conoce bien, donde ha jugado tres veces, Rahm asegura que es un punto a favor, aunque ni mucho menos definitivo. «Claro que ayuda haber jugado aquí y haberlo hecho bien, pero al fin y al cabo este campo es muy fácil. Hay que ponerla en calle y en green. No hay más. No es complicado. Además, cuando eres el mejor jugador del mundo, realmente no importa. Esa es la mentalidad que tienes. Que los jugadores que juegan por primera vez en un campo de golf lo ganen».
Por último, respecto a la victoria del domingo, Jon le concede un importante valor psicológico. «Era importante por muchas razones. La próxima vez que me ponga para ganar tendré el recuerdo próximo de que ya lo he hecho. Tienes ese bonito recuerdo de haberlo hecho y eso es un extra».



